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¿Dónde están los obstáculos para generar empleo en Ibagué?

Nuestro mayor obstáculo es la abulia y la ataraxia de nuestros líderes y gobernantes, que tienen al resto de ibaguereños padeciendo las consecuencias de una ciudad, que en el mediano y el largo plazo, carece de políticas públicas de empleo. Por: Laura Castro.
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Tomada de internet
5 Mar 2019 - 13:39 COT por Ecos del Combeima

Desde hace rato Ibagué está liderando las cifras del desempleo en el país, con preocupante tendencia al alza.  La última medición del DANE con un 16.6%   llegó como un golpe mortal a la sicología y el ánimo de gobernantes, empresarios y en general para todos los ibaguereños.  Entonces surge la gran pregunta, ¿qué pasa en Ibagué? Cómo será el manejo de un fenómeno social que ensombrece el futuro de los miles de trabajadores que hoy están en la informalidad, sin la cobertura de seguridad social y ni hablar del incierto futuro para las nuevas generaciones?

En esta región de Colombia, por su clima, costumbres, cultura e idiosincrasia en general, nos han tildado de abúlicos (sin voluntad), tranquilos, pasivos y hasta de perezosos, otros más cáusticos afirman que padecemos de ataraxia (quietud absoluta del alma, como principio de la felicidad).  ¿Será que esos pueden ser obstáculos para conjurar el mal del desempleo?

Nuestro mayor obstáculo es la abulia y la ataraxia de nuestros líderes y gobernantes, que tienen al resto de ibaguereños padeciendo las consecuencias de una ciudad, que en el mediano y el largo plazo, carece de políticas públicas de empleo.

No hace justicia con la ciudad, la actitud desafiante y sobradora del alcalde, argumentando que él está brindando mayores oportunidades de empleo y los gremios a contradecirlo.  Las cifras del DANE y la realidad palpable, muestran que el empleo generado por el sector privado es del 90% y el 10% restante lo tiene el sector público. “Amistades peligrosas”, sí, porque es muy peligrosa la enemistad que estamos presenciado, donde cada quien tiene razones y motivos para endilgarle al otro los problemas de la ciudad, entre ellos las cifras del desempleo. Ese es un obstáculo inmenso.

Es un obstáculo la poca capacidad de trabajar en equipo que exhibe el alcalde, teniendo la gran oportunidad de hacerlo, en una ciudad que está sobre diagnosticada, con sendos estudios y proyectos engavetados. Bastará ir a las bibliotecas de las universidades, A.D.T, ANDI, Cámara de Comercio, Fenalco, entre muchas otras dependencias de lo público y lo privado, para confirmar de lo que nos hemos perdido por no contar con líderes visionarios.

Unos de los mayores obstáculos en Ibagué, es la ingenuidad con la que se elige o vota. En campaña, el actual alcalde, con sus rimbombantes promesas, ilusionó con transformar la ciudad en una metrópoli. Pues dejará el cargo, sacando pecho con los parques biosaludables, gestión que puede adelantar un presidente de junta de acción comunal.

Es un obstáculo no encontrar un espacio idóneo, propiciado entre alcaldía y gremios, donde se  diseñen o implementen las políticas y  las estrategias, para sacar a miles de hogares de una informalidad que va minando la verdadera vocación y capacidad de trabajo de miles de ibaguereños, que de nada les vale prepararse técnica o académicamente, porque terminan sumidos en el “rebusque” haciendo cosas totalmente diferentes para las que se prepararon, y lo peor, generando mínimos ingresos, insuficientes para atender sus básicas necesidades.

Alcalde,  su administración no está para brindar el mayor número de empleos, porque ese es un hecho circunstancial, su gestión es la de permitir que los empresarios locales, regionales, nacionales o de cualquier lugar del mundo, tengan en la ciudad la oportunidad de instalar su negocio, empresa o industria, brindándoles  garantías en  infraestructura, impuestos, seguridad, educación, movilidad entre muchos otros aspectos, que garantizan la cadena de valor para insertarse en el tejido empresarial de una región como la nuestra, que sigue a la espera de  líderes renovadores y transformadores.

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