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Ibagué la octava ciudad de Colombia con mayor número de muertes en accidentes de tránsito

Son tantas las opciones que se hacen a nivel global y nacional que no deja de sorprender que aquí en Ibagué solo exista para controlar la movilidad la represión, el obstáculo, el bolardo para mejorar la movilidad. Definitivamente la secretaría de movilidad se rajó en todo. Por: Alberto Delgado.
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Alcaldía de Ibagué
10 Oct 2019 - 14:59 COT por Ecos del Combeima

El Secretario de Movilidad José Alexis Mahecha Acosta en compañía de la Agencia Nacional de Seguridad Vial implementaron una serie de medidas (reductores de velocidad, reducción de carriles, tachones, bolardos etc.), ya muy conocidas por la ciudadanía ibaguereña que resultaron en un total fiasco para la seguridad y movilidad en la ciudad de Ibagué. Aducen los mencionados que la única manera de disminuir la accidentalidad era achicando las calles y colocando toda suerte de obstáculos, nada más ridículo en un mundo que le apuesta a otras estrategias para mejorar índices negativos como el que presenta la ciudad. Aquí mencionaré varias acciones acometidas en otros rincones del mundo para la solución y que han dado excelentes resultados.

Semáforos peatonales inteligentes que consisten en semáforos programados y manuales para los peatones de manera que en cruces peligrosos funcionan de la siguiente manera: estos poseen detectores de cantidad de personas y cuando hay un número determinado de peatones que previamente se ha determinado y programado, el semáforo de manera automática empieza a titilar de verde a amarillo para indicarle a los conductores de los vehículos, que se va a poner en rojo. Esto da tiempo para detener los vehículos para que no lo hagan de manera abrupta. Una vez los peatones cruzan, el semáforo detecta que no hay más peatones, comienza a titilar nuevamente en amarillo y posteriormente se pone en verde para los vehículos. Otra manera de utilizar es con un botón que tiene a baja altura, para que manualmente los niños y diferentes personas puedan presionar y el semáforo una vez detecta la señal espera un minuto aproximadamente y les da vía a los peatones. Es de tener en cuenta que estos semáforos peatonales existen hace más de 35 años en varios países del mundo.

En países como Korea del Sur y Japón, aun existen los guardas de tránsito en intersecciones que controlan el flujo vehicular y el flujo peatonal desde hace más de media centuria, en Ibagué existieron hace más de 40 años y fueron reemplazados por los semáforos que conocemos actualmente, mismos que en la mayoría de la ciudad ya no funcionan, intersecciones en donde quien lleva la vía es el primero que pase o el que sea más atrevido y atarbán.

En varias ciudades para mantener un flujo constante vehicular, los semáforos están programados para que los conductores a determinada velocidad, siempre encuentren los semáforos en verde, esto permite tener una excelente movilidad vehicular y peatonal, pero en Ibagué como ya dije los semáforos parecen de juguete, a veces funcionan y a veces no. Esta estrategia funciona hace más de 40 años en Nueva York hasta nuestros días con resultados excelentes, el mismo ensayo se hizo en Bogotá hace más de 20 años dando muy buen resultado, pero la falta de mantenimiento y la corrupción cobraron su cuota y el plan se tiro al cesto de la basura.

En Estados Unidos en todas las escuelas y colegios tienen guardias de policía que con tabla en mano detienen los vehículos para que los niños puedan pasar, de igual manera están conectados a redes de la central de la policía por si algún infractor atarbán se atraviesa, de manera que rápidamente es perseguido por varias patrullas de policía y como este acto se considera un delito federal, la multa y el carcelazo son bastante grandes (no es excarcelable) y se considera tentativa de homicidio.

En lo relacionado al sistema de transporte público este funciona de manera muy diferente al de esta ciudad, en Ibagué los conductores de busetas paran donde se les da la gana, dejan y recogen pasajeros en medio de la calle exponiendo la vida de los mismos, sumado a la guerra del centavo o cuando van alcanzados de tiempo parecen toros de lidia envistiendo todo lo que se les atraviese, y si tienen tiempo entonces se estacionan en plena intersección así el semáforo se encuentre en verde. Todo esto se conjuga en elementos que en muchas ocasiones generan accidentes. En otros países, incluso en ciudades como Medellín funciona el sistema integrado de transporte sostenible, en donde los vehículos son eléctricos para la disminución de emisión de gases de efecto invernadero no como las chimeneas ambulantes de esta ciudad, y solo paran en los sitios autorizados para ello.

De igual manera la implementación de puentes peatonales con ascensor para discapacitados y personas de la tercera edad…

Estrategias de largo plazo sobre cultura ciudadana para que se respete al peatón (en Manizales es política social que los conductores le sedan el paso a los peatones así esté el semáforo en verde), esto a logrado disminuir de manera muy importante las muertes por accidentalidad.

Son tantas las opciones que se hacen a nivel global y nacional que no deja de sorprender que aquí en Ibagué solo exista la represión, el obstáculo, el bolardo para mejorar la movilidad. Definitivamente la secretaría de movilidad se rajó en todo. Como profesor universitario que soy y que debo calificar constantemente, quices, talleres, parciales, exposiciones y demás actividades que realizan los estudiantes, entonces me tomo el atrevimiento de calificar la gestión del señor secretario de movilidad. De 1 a 5, tiene definitivamente un cero.

ALBERTO DELGADO CORTÉS

Economista

MBA Magister en Administración de Empresas con especialidad en Sistemas de Gestión de Calidad - Chile.

Profesor investigador Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas de la Universidad del Tolima

Asesor académico pasantías nacionales e internacionales 

Ponente a nivel internacional UNAM México – Universidade Veiga de Almeida Rio de Janeiro, Brasil.

*Las ideas plasmadas en este documento no comprometen a la Universidad del Tolima, solamente son responsabilidad del autor.

 

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