La pauta publicitaria: ¿Un riesgo para la independencia periodística?
Sin duda alguna la decisión del saliente alcalde de Ibagué; Guillermo Alfonso Jaramillo Martínez, de no entregar durante todo gobierno pauta publicitaria a la gran mayoría de medios radiales en la ciudad, desnudo una verdad. Mandatario que no entregue pauta, estará en la mira de los más acuciosos e inquietos periodistas o locutores, que harán gala de sus dotes de buenos investigadores, para dar a conocer todas las situaciones y actuaciones negativas de su administración. A lo largo de estos cuatro años, los ibaguereños conocimos todos los desaciertos del burgomaestre, incluso los que no involucraban directamente su gestión y que a pesar de ser conocido como un hombre dinámico, ejecutivo y proactivo, los medios a diario se encargaron de mostrar su lado más oscuro. Claro que nuestro alcalde, tampoco desaprovechó oportunidad para generar contenidos de alto calibre.
Reza una máxima en el periodismo: La información no es del comunicador, es del público que tiene el derecho de conocerla sin restricción alguna. Muchas anécdotas y en todos los niveles se han conocido, respecto de la fobia y malestar que los gobernantes experimentan hacia los periodistas, que por razones poderosas ha sido denominado el cuarto poder. Ejemplos por montones y en todos los niveles, y es que cuando el periodismo se cumple con el rigor y la mística profesional, puede llegar a tumbar: gobernantes, funcionarios corruptos, delincuentes de cuello blanco y todas aquellas personas que resulten involucradas en hechos de directa afectación para la sociedad en el que se desarrolla la actividad periodística, ejercido como un apostolado, que informa objetivamente, analiza y ejerce control, seguimiento y veeduría para los ciudadanos.
Lastimosamente nuestra realidad es otra, difícilmente se puede pregonar independencia periodística frente a personajes de cualquier orden, que en la mañana acompañan al comunicador en cabina de radio con senda entrevista y por la tarde están firmando o prometiendo contratos de pauta. Esa situación de alguna manera busca el silencio o un manejo coordinado y disimulado con el periodista, de cómo presentar las noticias que involucren su gestión, sin afectar sus intereses o su imagen.
A partir del 2020 las cosas cambiarán o empeorarán, porque llegarán Ricardo Orozco y Andrés Fabián Hurtado, Gobernador y Alcalde, respectivamente, quienes desde ya están anunciando, trabajarán en equipo por los intereses y el progreso de todo el departamento. Así las cosas, se convierte en un reto para aquellos periodistas o comunicadores que lideran medios de comunicación y que no tienen como áreas independientes la gerencia-administración de la del periodismo, haciendo más difícil asumir la responsabilidad de cumplir adecuada y eficientemente una labor periodística, a la vez que recibe pauta, esa tan necesaria para sobrevivir como negocio, sin que se rompa el equilibrio entre credibilidad y rentabilidad.
Se acercan retos para el periodismo regional. Jugará papel trascendental en la misión de informar, denunciar y transformar positivamente, de manera que los ciudadanos conozcan lo bueno, lo malo y lo feo de las administraciones, y los gobernantes entiendan que los medios de comunicación pueden ser sus aliados en asuntos de interés general o de conveniencia colectiva, y bajo ninguna circunstancia la pauta publicitaria puede convertirse en un riesgo para la independencia periodística, porque es atentar contra la libertad de prensa y desdibujar la razón de ser de una profesión que universalmente se ha ganado el respecto y el aprecio de sus informados, que mantienen la esperanza o a veces la convicción, de que si no fuera por la prensa, muchos asuntos tanto positivos como negativos, quedarían sin llegar al conocimiento de la opinión pública.