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De planes, empréstitos y coronavirus...

¿El empréstito por 105.000 millones de pesos es para tener caja, o realmente se necesitan esos recursos? Porque si en verdad quieren endeudar al municipio por algo que valga la pena, que le dediquen la mitad de esa plata a la salud, y la otra mitad a la reactivación económica. Lo demás que espere por ahora. La vida es primero!!! Por: Ricardo Ferro.
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Ecos del Combeim
11 Mayo 2020 - 7:43 COT por Ecos del Combeima

El problema no es que el alcalde esté visitando a los concejales para hacerle lobby al empréstito de los 105.000 Millones de pesos. Tampoco, que el plan de desarrollo ‘Ibagué Vibra’ haya sido presentado por un secretario de Planeación interino. En gracia de discusión, estos temas no estarían en la agenda mediática si uno y otro (empréstito y plan) generarán consenso entre los ibaguereños. Acá el problema real, es que el municipio está sin plata, endeudado, con unas bajas proyecciones de ingresos para este y el próximo año, y ni el empréstito, ni el plan, se enfocan en la reactivación económica de la ciudad.
Luego, con ese escenario tan difícil, lo mínimo es tomarse el tiempo necesario para elaborar un plan de desarrollo que obedezca a la realidad que enfrentan en este momento la ciudad, el país y el mundo, pero da la sensación de que por los lados de Céntrales en La Pola, donde quedan las oficinas de Planeacion Municipal, no vieron ese gran elefante ‘rosado’ llamado ‘coronavirus’ que nos tiene confinados a todos hace casi dos meses. 

Entonces, si queremos tener un plan, que como su nombre lo indica, propenda por el ‘Desarrollo’ del municipio, toca hacer un proceso de reingeniería en el mismo, comenzando por el  sector agropecuario, porque preocupa sobremanera que de más de 2 billones de pesos que cuesta el plan de desarrollo ($2.164.224.819.869 para ser exactos), solo el 0,81 % (17.667.532,249), se destina para el agro. !Es decir, menos del 1% del presupuesto del cuatrienio se destinará para el agro! Y eso que estamos hablando del sector que la propia FAO pidió fuera declarada como actividad estratégica, a propósito de las consecuencias que ha traído la pandemia en temas tan sensibles como la seguridad alimentaria.

Y es que defender el agro en Ibagué no es una terquedad. Recordemos que de la extensión territorial del municipio (1,450,61 km2 o 145.061 Has), solo el 3,1% corresponde al perímetro urbano (44,70 km2 o 4.469,7 Ha) y el 96,9% al perímetro rural (1.405,92 km2 o 140.592 Ha). Repito para que quede totalmente claro: del 100% del territorio, más del 96% es rural.

Unos datos adicionales, Ibagué cuenta con 17 corregimientos y 133 veredas y una infraestructura vial de 668.7 Kms, de los cuales 83% hacen parte de la red terciaria (en mal estado la mayoría).
Son 26.409 hectáreas dedicadas a cultivos agrícolas, que equivalen al 18.77% del área total, un 33,1% está dedicada a pastos, un 20,1% en bosques, 13,6% en rastrojo y un 11,2% a otros usos. 
Sus principales actividades agrícolas están entorno al cultivo del del café, del arroz y la ganadería. En 10 veredas de la zona plana de Ibagué se ha logrado medianamente una tecnificación e incorporación de agroindustria. Son 94 las veredas en las cuales su sistema productivo principal es el café. Aproximadamente 5.000 mil familias dependen de este cultivo siendo Ibagué el tercer municipio productor de café en el departamento del Tolima, antecedido de los municipios de Ataco y Planadas.

Teniendo claro este contexto, hago un llamado vehemente en nombre de los 40.000 campesinos de nuestra ciudad para que el Plan de Desarrollo los priorice, de manera que haya los recursos suficientes para las denominadas ‘placa huellas’, para promover mercados campesinos, proyectos de asociatividad, créditos blandos, tecnificación de cultivos y comercialización, entre otros.   
En este momento, el campo es supremamente importante para el abastecimiento de la ciudad y con este presupuesto insignificante (0,81 % ), será muy poco lo que se podrá hacer.
Seamos sinceros, en países como el nuestro la reactivación económica no va a pasar precisamente por las grandes urbes. Serán sectores olvidados, los que terminen dándole la mano al país en  está difícil etapa, como se visualiza ocurrirá con el sector agropecuario. 

Pero ojo, que así como en la mayoría de nuestras familias, nuestros padres, abuelos o bisabuelos fueron campesinos, no me cabe la menor duda, que la mayoría de nuestros hijos, nietos o bisnietos encontrarán su sustento en el campo. Seguramente con unas condiciones distintas a las que vivieron nuestros ascendientes, pero con la misma fuente de ingresos: el sector agropecuario. 
Defendamos el campo, pero hagámoslo con hechos. Preparémonos desde ya para el sector que más empleos generará en el post coronavirus. No nos dejemos coger ventaja de nuevo de nuestros vecinos. Es ahí donde está el futuro económico de la ciudad, es ahí donde siempre ha estado, pero ahora no hay excusa para no verlo. 

Saque de Banda 1: No terminan los coletazos de los famosos mercados que compró la alcaldía. Ahora el problema es que al brote de coronavirus que hubo en el supermercado que vendió los mercados (más de 30 empleados resultaron contagiados), se sumó un nuevo brote en el Ibal entre empleados que repartieron dichos mercados. Con esta situación se hace urgente practicarle pruebas a las familias que recibieron esos mercados. Sería muy grave que el virus se esté propagando en la ciudad por cuenta de estas ‘ayudas’ que entregó la alcaldía. 

Saque de Banda 2. ¿El empréstito por 105.000 millones de pesos es para tener caja, o realmente se necesitan esos recursos? Porque si en verdad quieren endeudar al municipio por algo que valga la pena, que le dediquen la mitad de esa plata a la salud, y la otra mitad a la reactivación económica. Lo demás que espere por ahora. La vida es primero!!!

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