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Bancos, de la indignación a la acción

La indignación con los bancos tiene su razón de ser. Generaron utilidades el año anterior por el orden de los 10 billones de pesos y lo primero que hicieron en plena pandemia fue repartir esas utilidades entre sus dueños. Por: Ricardo Ferro.
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Ecos del Combeim
18 Mayo 2020 - 6:30 COT por Ecos del Combeima

Advirtiendo, eso si, que la discusión sobre el reparto de utilidades de los bancos no es jurídica sino moral. Porque si bien es cierto, estaban en su derecho de proceder al reparto de utilidades, a nadie le cabe en la cabeza la insensibilidad social que esto denota. 

Ni siquiera en un país como Estados Unidos, la cuna del capitalismo, los bancos repartieron sus utilidades, pero en Colombia si, y sin sonrojarse.

Teniendo en cuenta este episodio, y en medio de las dificultades económicas que está afrontando el pueblo colombiano, surge una pregunta, odiosa, pero pertinente: ¿y qué tal si parte de esas utilidades no se van a los bolsillos de los privados, sino a nuestros campesinos?

¿Populista? ¿Idealista? ¿Ignorante? No creo, y la verdad no me importa si algunos lo perciben así. Porque veo un gran espacio, para que una entidad como el Banco Agrario, que el año anterior produjo utilidades por el orden de los 387.000 Millones de pesos, multiplique por cinco o por diez estas utilidades, de manera que, a su vez, se multiplique en la misma proporción el presupuesto para el sector agropecuario. 

Y es que las utilidades del Banco Agrario van directamente al presupuesto  nacional, y de ahí, el siguiente paso seria aumentar el presupuesto del sector agropecuario, en la misma proporción que aumenten las utilidades transferidas al tesoro nacional por parte del Banco Agrario. 

¿Y de dónde saldrían estas nuevas utilidades? Sencillo, no habría que invertir un solo peso oficial, solo tocaría cambiar las cuentas de las entidades publicas y las cuentas de nómina de sus trabajadores, de los bancos privados al Banco Agrario.

Es decir, que las cuentas de los ministerios, gobernaciones y alcaldías, y todas las entidades del orden nacional, departamental y municipal, así como las cuentas de nomina de sus funcionarios, se manejen en el Banco Agrario.

No hay excusa para mantener todas estas cuentas de dineros públicos produciéndole utilidades a los bancos privados, en medio de estas dificultades presupuestales tan grandes que está afrontando el agro, y habiendo sido el Banco Agrario, no solo por su objeto social, sino por iniciativa del propio gobierno, el único que se preocupó por nuestros pequeños productores del campo en medio de esta pandemia.

Y es que es urgente, garantizar recursos para el sector agropecuario, de manera que nuestros campesinos puedan acceder a créditos, asistencia técnica y mejoramiento de vías terciarias, porque necesitamos ademas, garantizar la seguridad alimentaria de los colombianos.

Las cifras del DANE son contundentes. El sector agropecuario, piscícola y pesquero fue uno de los que más creció en el primer trimestre de este de este 2018 (6.8%). Y éstas cifras aumentarán seguramente en el segundo trimestre. 

Luego, con estas perspectivas, por qué no incrementar los presupuestos hacia el sector agropecuario. Acá hay una fuente fácil, efectiva y que no requiere de esfuerzo fiscal para el Estado. Solo es un tema de voluntad política de los ordenadores del gasto. Que tomen la decisión de confiar los recursos públicos a una entidad como el Banco Agrario, que en los últimos dos años ha aumentado sus utilidades ostensiblemente. 246.000 Millones en el 2018 y 387.000 en el 2019. De la misma manera, que todos los que percibimos un sueldo de parte del Estado, que abramos una cuenta de nómina en el Banco Agrario, de manera que las utilidades que se generen tengan como objetivo, darle la mano a nuestros campesinos, en un momento tan crucial, como este.

Saque de Banda: Al oído del Presidente del Banco Agrario. Hay que asumir el reto y dar la pelea para que los dineros de las entidades públicas se manejen en la entidad que usted dirige. El sector agropecuario se lo agradecerá. Acá no hay lugar para frases como “es que eso no es tan fácil”, o “es que los otros bancos nos llevan mucha ventaja” o cualquier frase que termine en excusa. El Banco tiene una red de oficinas que envidiarían la mayoría de los bancos privados. Habrá eso si que ser mas competitivos en el segmento de la banca digital, pero eso puede hacerse rápidamente y sin grandes inversiones. Invitados todos, la meta es una sola: ¡Salvemos el campo!

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