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Concentrémonos en lo fundamental

Soy un respetuoso de las decisiones, posiciones y creencias de los demás; pero retrotraer, a este tiempo, aspectos tan sensibles que lo único que generan es controversia y distracción, no nos va a conducir a nada.
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30 Jul 2020 - 7:41 COT por Ecos del Combeima

El pasado 20 de julio inició un nuevo período legislativo en el Congreso de la República; tal vez,  estas sesiones sean de las más  importantes en la historia del país, puesto que, de los proyectos de ley que se presenten, debatan y aprueben, dependerá en gran medida de lo que nos sucederá a corto, mediano y largo plazo, a razón  de los estragos causados por la pandemia. 

Por ejemplo, la propuesta del senador Marulanda de la Alianza Verde, llegó al Congreso con el apoyo de más de 50 congresistas, con el objeto de modificar el decreto de emergencia 518 que crea el programa Ingreso Solidario a través del cual el Gobierno Nacional ha venido entregando $160.000 pesos; la iniciativa consiste en que  se amplíe la cobertura y el monto que se entrega a través del programa para alcanzar las nueve millones de familias, en donde se estima que beneficiaría a unos 30 millones de ciudadanos.

En caso de aprobarse, esta renta básica de emergencia, como ha sido denominada, se entregaría durante cinco meses y su monto se ha planteado de la siguiente manera: El monto mensual de las transferencias constitutivas de la renta básica de emergencia será variable, así: corresponderá a un (1) salario mínimo legal mensual vigente (SMLMV) durante los tres primeros meses y al 50 % de un SMLMV el cuarto y quinto mes.

Esta clase de propuestas son las que deben impulsar los congresistas, pues representan las necesidades actuales de los colombianos, además, porque en columnas anteriores planteé el tema de la renta básica como una alternativa para mitigar la crisis. Sin embargo, también hay unos proyectos que fueron radicados para la presente legislatura que no corresponden a la realidad que vivimos y perpetúan viejas discusiones subjetivas e ideológicas.

Ahora, un grupo de 14 congresistas busca prohibir el aborto y la eutanasia, incluso con las excepciones ya contempladas, buscando que exista en el Congreso, de manera formal, una comisión legal de congresistas que trate específicamente esos temas. Hoy, la Corte Constitucional permite el aborto siempre y cuando la mujer tenga en riesgo su salud, si el feto presenta malformaciones o si el embarazo fue producto de un abuso sexual. Y en cuanto a la eutanasia, la permite siempre y cuando se cumpla una serie de protocolos y exista el consentimiento del paciente y la familia para que la persona muera dignamente y deje de sufrir por cuenta de lo que está padeciendo.

Soy un respetuoso de las decisiones, posiciones y creencias de los demás; pero retrotraer, a este tiempo, aspectos tan sensibles que lo único que generan es controversia y distracción, no nos va a conducir a nada.

Para que podamos salir de esta situación tan compleja, se necesita que nuestros dirigentes se conecten con lo que estamos viviendo, con lo que está pasando; nos encontramos ad portas de enfrentar una de las crisis sociales y económicas más fuertes.  Ahí es cuando se requieren  los esfuerzos y la atención de todos, concentrarnos en lo fundamental será el primer paso para diseñar las soluciones que nos permitirán avanzar. 

Así que con consideración, hago un llamado a nuestros dirigentes para que piensen y se enfoquen en el camino que nos llevará a la recuperación y el desarrollo, y no en situaciones que enredarán aún más, el difuso panorama.

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