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La vida primero, la economía también

Como dije en una de mis columnas anteriores, la administración pública es en este momento, una de las mayores alternativas para apostar a una reactivación mediante un incremento acelerado en el gasto público.
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30 Ago 2020 - 8:27 COT por Ecos del Combeima

La economía y el mercado sin duda, pasan por la ingente regulación del Estado, escuche decir a un conferencista japonés “en Japón somos ricos en medio de la pobreza y en Colombia somos pobres en medio de la riqueza” y claro en esa definición hay unos enormes contenidos culturales, sociales, de modelo economico, pero más allá, profundas decisiones de Estado en materia de educación y por supuesto una actitud ciudadana llena de fuerza y deseos de salir adelante. 

Estamos en momentos bastantes difíciles de la pandemia en el Tolima, hace mucho rato se viene hablando de los picos, muchos pronósticos hasta de expertos se equivocaron, se prevé que los dos meses siguientes tendrán estas tazas altas de contagios, adhiero a una declaración del Gobernador Orozco en la entrega de 10 camas UCI en el Hospital Federico Lleras Acosta donde dijo “la fórmula de aquí en adelante debe ser el 1x1, yo cuido mi salud, yo cuido mi familia, yo cuido mi barrio, yo cuido la economía”. Esta desaceleración económica no solo ha afectado a sectores económicos y empresas, sino a la clase media trabajadora, especialmente a los estratos 1, 2 y 3. 

Como dije en una de mis columnas anteriores, la administración pública es en este momento, una de las mayores alternativas para apostar a una reactivación mediante un incremento acelerado en el gasto público, es necesario iniciar obras de infraestructura cuanto antes para dinamizar la economía, un peso ($1) puesto en obras civiles, mueve la economía entre siete ($7) y ($11) pesos, por eso celebro la apertura de las licitaciones de la Alcaldía en el Parque Deportivo, una que ya arrancó de $45 mil millones, para construir el Coliseo Mayor y las próximas que se harán en escenarios deportivos por un valor cercano a los 100 mil millones de pesos, las viales como el inicio de la 103, el viaducto de la 60 que suman cerca de 43 mil millones, las obras del Ibal y otras muchas como la pavimentación de calles en Ibagué en conjunto con la gobernación por más de 40 mil millones de pesos, que también se activa en obras como por ejemplo la licitación adjudicada para la pavimentación de la vía Ibagué Juntas cercana a los 14 mil millones de pesos, los $2.900 millones para mantenimiento rutinario en vías de todo el departamento, en buena hora las grandes inversiones en materia de salud en el Hospital Federico Lleras Acosta, en sus dos sedes del Limonar y la Francia y que no decir de la matricula cero para los estudiantes de educación superior de las universidades públicas del Tolima, a esto se suma lo que hará Cortolima en materia de generación de empleo entre otros, para protección de ríos y quebradas y un ambicioso plan de seguridad alimentaria. Son muchos las obras y proyectos que aportaran a la reactivación económica desde las entidades gubernamentales que no alcanzo a enumerar pero que serán el estartazo para la recuperación.

Hoy mas que nunca debemos estar unidos, no importa las diferencias, ni los colores políticos, menos los cálculos electorales que anticipan campañas, se deben dejar a un lado los fanatismos y los odios, nuestro interés supremo debe estar en la responsabilidad de cuidar nuestras vidas, las de nuestras familias y también cuidar la economía, que significa trabajar con disciplina y amor por Ibagué y el Tolima.

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Porque trabajar menos horas no significa producir menos. Significa producir diferente. Las empresas que han logrado sostener sus resultados con jornadas reducidas son las que dejaron de medir el desempeño por el tiempo que la gente permanece en el negocio y empezaron a medirlo por lo que realmente ocurre en ese tiempo.

Regiones Administrativas y de Planificación, que sin haberse desarrollado plenamente, parecen haberse quedado cortas por muchas razones; entre otras, por la misma centralización administrativa y económica que tiene hoy Colombia.

El departamento necesita una agenda común. Una agenda que incluya las vías rurales, la conectividad, el desarrollo agropecuario y la agroindustria, el turismo, la educación superior, el empleo, la seguridad, el agua y la competitividad.

El tic tac de la implosión Barretista pareciera estar acercándose al minuto cero, y lo peor de todo es que se ven más precandidatos que propuestas serias y concretas para el departamento, que, tras casi 16 años de gobierno conservador, no ve cambios ni transformaciones de fondo.

Este resultado no es producto de la casualidad. Es consecuencia de un ambiente de mayor confianza para invertir, producir y generar empleo.

El principal problema surgió por las facultades que el gobierno pretendía otorgar a la ANT. Varias disposiciones generaban preocupación porque podían reducir el papel de los jueces dentro de los procesos agrarios.

Le pido a Dios, que me acompañe en esta tarea y que pueda hacer todo de sí, en beneficio de mi país. Y como dicen en la linda tierra que me acogió cuatro años, “arrieros somos y en el camino nos vemos”.

Las medidas cautelares adoptadas por el Consejo de Estado, en el estudio de la demanda contra el decreto mediante el cual se fijó el salario mínimo para el año 2026, solo confirman una cosa: la ligereza que ha caracterizado a este gobierno cuando de sustentar legalmente sus actuaciones se trata.

¿Cómo es posible que, a pesar de contar con presupuestos, políticas y documentos que advierten sobre la importancia de tomar medidas, aún no tengamos campañas bien estructuradas para reducir el consumo de agua?

Hemos sido engañados, por altos estamentos nacionales quienes desconocen y pretenden minimizar las grandes falencias de este “antisistema de salud” fundamentado sobre la intermediación financiera.