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Regalan árboles mientras el servicio no es óptimo

Las quejas contra Celsia, no paran, los cortes prolongados y excesivos en toda la ciudad, se suman al pésimo servicio prestado en la zona rural de Ibagué y los exagerados cobros. Por: Andrés Currea.
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Ecos del Combeima
30 Nov 2020 - 12:31 COT por Ecos del Combeima

Anuncian con bombos y platillos la siembra de árboles, más como estrategia de posicionamiento empresarial ante la opinión pública, que una verdadera acción en pro del cuidado medioambiental. No es posible que durante las horas de la madrugada se registren innumerables cortes de energía lo que afecta el desarrollo de actividades empresariales en esas horas y otras de tipo familiar, además del daño de electrodomésticos que se reportan en Ibagué y en otras poblaciones del departamento. 

Sumado a lo anterior y no menor, los costos por el servicio son altos y no se comparan con el servicio casi intermitente que se presta en la región. La empresa que paradójicamente “brilló” por su ausencia y poca solidaridad durante los momentos más fuertes por el confinamiento, y no se compadeció de los sectores populares con facturas costosas y suspensión del servicio en momentos donde las personas no podían salir a trabajar, Celsia se defendió con el argumento sobre la permanencia de las personas en sus casas durante la cuarentena, lo que aumentaba el consumo.

Las quejas por el pésimo servicio son el pan de cada día en los órganos de control en especial en la Personería de Ibagué, donde son cerca de medio millar las solicitudes que por mes llegan sobre las consecuencias de todo tipo que nacen por cuenta de los prolongados y constantes cortes de energía. Por su parte la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios han recibido 2.416 quejas de usuarios del departamento del Tolima.

La transacción de 1,7 billones de pesos, al parecer no ha sido suficiente para garantizar la estabilidad en la prestación del servicio eléctrico para los tolimenses, por ejemplo, la Cámara de Comercio del municipio de Honda, Guaduas y norte del Tolima interpusieron quejas sobre la constante inconformidad de los empresarios y la comunidad en general, por los reiterados cortes de energía.

Lo peor de todo es que ante esta avalancha de quejas la empresa no dispone de canales idóneos y de rápida acción y respuesta, lo que genera mayor inconformidad a los usuarios que en todo su derecho elevan quejas ante la compañía. El silencio de Celsia incrementa el nivel de insatisfacción, que repito no se puede disimular regalando árboles, que, de paso, son muy pequeños y su crecimiento se reducirá a un porcentaje no superior al 30%, sostienen expertos botánicos e ingenieros forestales. 

Está bien que regalen árboles, mercados y demás, pero más allá del compromiso ineludible con la responsabilidad social y ambiental que deben tener las empresas, Celsia se debe esforzarse por prestar un buen servicio, por brindar respuesta oportuna ante las quejas y solicitudes y revisar con justicia y legalidad los valores por cobro de energía, y no solo pensar en el recaudo y un par de acciones para quedar bien ante la comunidad. 

Andrés Currea Hernández
Comunicador social y periodista
Especialista en Educación, Cultura y Política

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Porque trabajar menos horas no significa producir menos. Significa producir diferente. Las empresas que han logrado sostener sus resultados con jornadas reducidas son las que dejaron de medir el desempeño por el tiempo que la gente permanece en el negocio y empezaron a medirlo por lo que realmente ocurre en ese tiempo.

Regiones Administrativas y de Planificación, que sin haberse desarrollado plenamente, parecen haberse quedado cortas por muchas razones; entre otras, por la misma centralización administrativa y económica que tiene hoy Colombia.

El departamento necesita una agenda común. Una agenda que incluya las vías rurales, la conectividad, el desarrollo agropecuario y la agroindustria, el turismo, la educación superior, el empleo, la seguridad, el agua y la competitividad.

El tic tac de la implosión Barretista pareciera estar acercándose al minuto cero, y lo peor de todo es que se ven más precandidatos que propuestas serias y concretas para el departamento, que, tras casi 16 años de gobierno conservador, no ve cambios ni transformaciones de fondo.

Este resultado no es producto de la casualidad. Es consecuencia de un ambiente de mayor confianza para invertir, producir y generar empleo.

El principal problema surgió por las facultades que el gobierno pretendía otorgar a la ANT. Varias disposiciones generaban preocupación porque podían reducir el papel de los jueces dentro de los procesos agrarios.

Le pido a Dios, que me acompañe en esta tarea y que pueda hacer todo de sí, en beneficio de mi país. Y como dicen en la linda tierra que me acogió cuatro años, “arrieros somos y en el camino nos vemos”.

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¿Cómo es posible que, a pesar de contar con presupuestos, políticas y documentos que advierten sobre la importancia de tomar medidas, aún no tengamos campañas bien estructuradas para reducir el consumo de agua?

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