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La ignorancia en la política

La crisis del conocimiento en la política y lo público, debe ser una de las vistas mayores del escrutinio de la gente, no podemos seguir en la equivocación de elegir por emoción.
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6 Dic 2020 - 8:51 COT por Ecos del Combeima

El modelo de revolución educativa que se viene gestando en la Universidad del Tolima, sin duda tienen un amplio contenido de planeación, en nuestro gobierno acabamos con el déficit generado por la politiquería, el clientelismo y el derroche, fueron años donde la UT se encontraba anclada en unas costumbres enquistadas aun, en la sociedad colombiana.

Esa ruta que emprendimos, no solo enervó la crisis financiera, sino que acentuó la meta por la mejora académica en toda la comunidad universitaria, hasta obtener la acreditación de alta calidad, ahora el gobernador el Tolima, (único gobernador del país que lo ha hecho) otorgó la gratuidad en la matricula hasta el año 2023, convirtiéndose de esta manera La Universidad del Tolima, en un generador de oportunidades y aportante al desarrollo social y economico de la región, circunstancias que no habrían sido posibles, sino se hubiese desarrollado ese ambicioso plan de recuperación financiera, mejoramiento académico, austeridad, proyección, autogobierno y autonomía universitaria, es decir un total y amplio conocimiento de lo público, en una visión con experiencia, trabajo y audacia, ah eso sí, todo alejado de los sectarismos o las preferencias en los beneficios administrativos o académicos. 

Lo anterior ejemplifica lo que no se debe hacer y lo que se debe hacer, la diferencia está en el conocimiento y la experiencia, que marcan la voluntad en el deber ser y añade al querer ser, un grado de persuasión mayúsculo para ajustar la voluntad, que conlleva a hacer lo correcto, lo legal y lo justo; lo que algunos llaman “lo políticamente correcto”. La ignorancia en la política y en lo publico ha hecho mucho daño a nuestra sociedad, en Colombia en el sagrado ejercicio de las libertades democráticas, se han elegido y están en ejercicio de lo público analfabetas, gente sin experiencia, sin conocimiento, con unos intereses, que son sus intereses, no los de una ciudad o un departamento y peor, sin vocación política, esa que en esencia significa trabajar para servirle a los demás.

Es tal la ignorancia en la política, que no se respeta al otro, sus derechos, permanentemente en varias instancias de lo público se cometen las más aberrantes acciones de hecho, que atentan contra las personas y las instituciones sin sonrojarse. Muchos de los que se eligen popularmente empiezan y terminan sus periodos sin conocer las funciones de su cargo, otros confunden y distorsionan su oficio dedicándose a los asuntos clientelares o para satisfacer sus vanidades e intereses, de esos sí, que hay muchos en la política. 

La crisis del conocimiento en la política y lo público, debe ser una de las vistas mayores del escrutinio de la gente, no podemos seguir en la equivocación de elegir por emoción, nuestra sociedad debe avanzar en la formación para el análisis, la capacidad de comunicación crítica y una sociedad con más énfasis en formación ciudadana, para no seguir siendo victimas de aquellos que disfrazados de defensores o lideres de causas sociales, tapan su ignorancia.

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Porque trabajar menos horas no significa producir menos. Significa producir diferente. Las empresas que han logrado sostener sus resultados con jornadas reducidas son las que dejaron de medir el desempeño por el tiempo que la gente permanece en el negocio y empezaron a medirlo por lo que realmente ocurre en ese tiempo.

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