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A paso de tortuga

Tristemente el proceso de vacunación no ha sido como el Gobierno Nacional lo describió desde diciembre. Hay que aceptar que no tenemos la mejor logística del mundo, como lo dijo el ministro de Salud Fernando Ruiz, para la inmunización masiva en nuestro país. Por: Andrés Currea.
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Ecos del Combeima
10 Mar 2021 - 14:07 COT por Ecos del Combeima

La llegada a cuenta gotas de las vacunas, la lenta distribución, los problemas de priorización para algunas regiones y las complicaciones de las IPS, son algunas de las causas que complican el panorama de vacunación y compromete la meta trazada por el presidente Iván Duque de inmunizar al 75% de la población para finales del año 2021. 

Esta lúgubre situación desnuda una realidad inocultable sobre la improvisación en todo el proceso, las mentiras y la incapacidad de gestión y trabajo en lo que rodea el proceso de vacunación que en comparación con otros países va relegado.

De acuerdo a los presupuestos de inoculación se deberían estar aplicando en promedio cien mil vacunas diarias y apenas se aplican treinta mil, lo que aleja la posibilidad de cumplir la meta de un millón de vacunados para el 17 de marzo próximo.

Como ciudadano espero fervientemente que se puedan alcanzar las cifras ideales de vacunación diaria y lograr para fin de año la vacunación de 35 millones de colombianos. Cada día que pasa con bajo número de vacunados implica el aumento en riesgo de muerte, de enfermedad grave, esto con respecto a la salud, pero también agudiza la reactivación económica que a la par de la pandemia ha generado una crisis social que se refleja en el alto número de personas desempleadas, de negocios y establecimientos comerciales cerrados y de una economía débil con tendencia a la baja y con cero en políticas económicas que beneficien en serio. 

Abonar los esfuerzos y la velocidad en vacunación que se ha registrado en Ibagué y el Tolima, a pesar de la llegada de pocos biológicos y en diferentes etapas y con demoras, como en el caso de las vacunas que tuvieron que esperar un par de días por la variación de temperatura, hecho que no arruinó las dosis que ya fueron aplicadas. Ya los gruesos de los trabajadores de la salud han sido vacunados y se inicia con los mayores de 80 años de forma masiva.

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Porque trabajar menos horas no significa producir menos. Significa producir diferente. Las empresas que han logrado sostener sus resultados con jornadas reducidas son las que dejaron de medir el desempeño por el tiempo que la gente permanece en el negocio y empezaron a medirlo por lo que realmente ocurre en ese tiempo.

Regiones Administrativas y de Planificación, que sin haberse desarrollado plenamente, parecen haberse quedado cortas por muchas razones; entre otras, por la misma centralización administrativa y económica que tiene hoy Colombia.

El departamento necesita una agenda común. Una agenda que incluya las vías rurales, la conectividad, el desarrollo agropecuario y la agroindustria, el turismo, la educación superior, el empleo, la seguridad, el agua y la competitividad.

El tic tac de la implosión Barretista pareciera estar acercándose al minuto cero, y lo peor de todo es que se ven más precandidatos que propuestas serias y concretas para el departamento, que, tras casi 16 años de gobierno conservador, no ve cambios ni transformaciones de fondo.

Este resultado no es producto de la casualidad. Es consecuencia de un ambiente de mayor confianza para invertir, producir y generar empleo.

El principal problema surgió por las facultades que el gobierno pretendía otorgar a la ANT. Varias disposiciones generaban preocupación porque podían reducir el papel de los jueces dentro de los procesos agrarios.

Le pido a Dios, que me acompañe en esta tarea y que pueda hacer todo de sí, en beneficio de mi país. Y como dicen en la linda tierra que me acogió cuatro años, “arrieros somos y en el camino nos vemos”.

Las medidas cautelares adoptadas por el Consejo de Estado, en el estudio de la demanda contra el decreto mediante el cual se fijó el salario mínimo para el año 2026, solo confirman una cosa: la ligereza que ha caracterizado a este gobierno cuando de sustentar legalmente sus actuaciones se trata.

¿Cómo es posible que, a pesar de contar con presupuestos, políticas y documentos que advierten sobre la importancia de tomar medidas, aún no tengamos campañas bien estructuradas para reducir el consumo de agua?

Hemos sido engañados, por altos estamentos nacionales quienes desconocen y pretenden minimizar las grandes falencias de este “antisistema de salud” fundamentado sobre la intermediación financiera.