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Perder mas vidas, empleos y negocios

Mi invitación con esta columna de opinión es a informarnos y transmitir noticias reales y mensajes positivos. Por: Carolina Toro.
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Ecos del Combeima
30 Mar 2021 - 8:04 COT por Ecos del Combeima

Durante el último año hemos aprendido a vivir o mas bien a sobrevivir al Covid-19, y en ocasiones se nos olvida que es una enfermedad difícilmente controlable e impredecible. Un año después sabemos que es poco probable que el virus entre a nuestra casa a través de los zapatos, que dado que muchos contagiados asintomáticos no presentamos fiebre, el control de la temperatura no es una garantía para impedir el contacto con un contagiado, sabemos que, aunque el grado de transmisividad es altísimo, afortunadamente es un virus que se muere con jabón o alcohol. 

Al inicio se llegó a pensar que el tapabocas no era necesario para luego determinar que sin él prácticamente era imposible volver a tener una vida normal. Durante este año el comportamiento de todos los consumidores del planeta cambió, las oficinas se trasladaron a los hogares al igual que las aulas de clase y vimos cómo muchos se enriquecían al tener el producto o solución oportuna para la crisis, mientras otros tantos perdieron todo.  La naturaleza durante los aislamientos obligatorios nos mostró lo nocivos que somos para el planeta y muchos tuvimos la forzada necesidad de caminar hacia nuestro interior para desarrollar o descubrir el maravilloso poder que Dios nos dio de transformar, perdonar, amar y confiar. La crisis a algunos nos acercó mas a Dios y quienes aún piloteamos esta crisis de su mano, hemos podido comprobar que los milagros sí existen y que siempre puede haber un nuevo comienzo.  Tristemente para muchos otros, los episodios vividos, los ha alejado de cualquier creencia y los ha llevado a pensar que todo ocurre por el poder de la mente o simplemente es cuestión de azar.

Nuestro gobierno ha cumplido a través de las diferentes estrategias para mitigar el impacto negativo en la economía, nuestros gobernantes locales y departamentales han implementado las estrategias definidas con el gobierno nacional para salvar nuestras vidas y reactivar la economía, y recientemente, hemos visto cómo se ha iniciado el proceso de vacunación para la población más vulnerable. Los que pasamos por el susto de un diagnóstico de Covid-19 positivo, vemos en la vacuna una real solución y oportunidad de vida.  Generar conflicto, polémica, debate, duda, es la dinámica de muchos seres humanos, y con la llegada de las redes sociales, se ha encontrado el vehículo perfecto para llegar a muchas mas personas desinformando y generando opinión para dividir, polarizar y destruir. Estamos acostumbrados a ver cómo atacan a nuestros gobernantes, pero no con la intención de hacer control político sino con intenciones electorales o particulares.  Esta dinámica que es tan cíclica y predecible conlleva a que las personas cada día se alimenten de noticias malas o falsas. Es aterrador y difícil de creer que hayan tantas personas que se nieguen a vacunar con la creencia la implantación de un microchip o que no está lo suficientemente probada y les causará la muerte. Estas noticias seguramente se generan con la intención de sabotear los planes de los gobiernos y quien sabe qué otros intereses oscuros habrá detrás.

Mi invitación con esta columna de opinión es a informarnos y transmitir noticias reales y mensajes positivos. Es probado que el ser humano genera un promedio de 60.000 pensamientos al día y antes de la pandemia se estimaba que el 65% de estos, eran pensamientos negativos. Ahora seguramente el porcentaje es mayor. Para evitar la generación de cortisol, que es la hormona del estrés, que es la causante de muchas enfermedades, la que se genera en eventos de ansiedad, miedo, angustia, depresión, podemos iniciar por pensar diferente y transmitirle a nuestro entorno pensamientos de amor, de compasión, de empatía, de confianza y de optimismo. Somos los encargados de transformar nuestra realidad.

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