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Gobierno Duque, en picada

Definitivamente el que dijo Uribe, ha resultado ser uno de los peores presidentes en la historia reciente del país. De error en error se la ha pasado el actual Gobierno Nacional, tanto así que se empiezan a levantar fuertes críticas por parte sus aliados políticos. Por: Andrés Currea.
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Ecos del Combeima
19 Abr 2021 - 8:01 COT por Ecos del Combeima

Presentar una reforma tributaria en medio de la más grave crisis económica que atraviesa el país, más que un desatino, es una evidencia contundente de la desconexión que tiene el presidente Iván Duque, con las sentidas necesidades que sufre el pueblo colombiano. El desempleo en sus niveles más altos, cientos de empresa cerradas, cientos de miles de microempresas quebradas, diferentes sectores productivos a punto del colapso, no fueron suficientes motivos para que se evitara el inicio del trámite legislativo de la reforma tributaria, que, para expertos y no tan expertos, es nociva para la sociedad colombiana y no tienen ni un ápice de solidaria como la ha presentado el jefe de Estado. 

Por otra parte, y sin encontrar una ruta efectiva, el proceso de vacunación avanza con lentitud, con la llegada de las dosis a cuenta gotas y con una pandemia que no se detiene y sigue cobrando la vida de miles de colombianos. Los anuncios, como cantos de sirenas, de la llegada de millones de biológicos fueron falacias que con el paso del tiempo se han evidenciado y deslegitiman aún más a un gobierno que aparte de de engañar pone en riesgo la vida y la salud de los ciudadanos. Los entes territoriales han cumplido, pues con las pocas dosis que han llegado han podido avanzar y continúan esperando el arribo de nuevas vacunas para completar las segundas dosis e inocular a más personas. 

Pero sumado a ello y no menor, la semana anterior el presidente Iván Duque, firmó el decreto que permite nuevamente la fumigación con glifosato a los cultivos de coca en el país. Estamos de acuerdo con la guerra frontal al narcotráfico, pero este gobierno no ha entendido que esta no es la vía, que no es la solución y que por el contrario suma más problemas y dificultades para los campesinos que no tienen oportunidades reales y para el medio ambiente como científicamente se ha comparado. El glifosato y sus componentes químicos son agentes cancerígenos, destruyen la capa vegetal y afectan peligrosamente a la fauna y la flora. 

La peleas y disputas políticas que el presidente Iván Duque, tiene con algunos alcaldes y gobernadores, exacerban los ánimos políticos y polarizan aún más al país. Pareciera una estrategia de desgaste que el partido de gobierno planeta para abonar terreno de cara a las elecciones legislativas y presidenciales del año entrante. 

Ante este panorama poco alentador senadores del partido de gobierno han levantado su voz y criticado, por ejemplo, aspectos de la reforma tributaria, y del gobierno en general. Reputados líderes de esa colectividad han alzado sus voces en las regiones y rechazan algunas decisiones que ha tomado el gobierno Duque. Otros sectores políticos califican esta situación como el mejor escenario para que los sectores alternativos logren la presidencia en mayo del 2022.

La popularidad no se gana con un programa de televisión diario, se gana con un robusto y social programa de gobierno que entregue soluciones claras y efectivas a un país que reclama desde hace muchos años el mejoramiento de las condiciones de vida, que evidentemente este Gobierno Nacional no ha atendido y que por el contrario pone más cargas a las clases populares.

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Porque trabajar menos horas no significa producir menos. Significa producir diferente. Las empresas que han logrado sostener sus resultados con jornadas reducidas son las que dejaron de medir el desempeño por el tiempo que la gente permanece en el negocio y empezaron a medirlo por lo que realmente ocurre en ese tiempo.

Regiones Administrativas y de Planificación, que sin haberse desarrollado plenamente, parecen haberse quedado cortas por muchas razones; entre otras, por la misma centralización administrativa y económica que tiene hoy Colombia.

El departamento necesita una agenda común. Una agenda que incluya las vías rurales, la conectividad, el desarrollo agropecuario y la agroindustria, el turismo, la educación superior, el empleo, la seguridad, el agua y la competitividad.

El tic tac de la implosión Barretista pareciera estar acercándose al minuto cero, y lo peor de todo es que se ven más precandidatos que propuestas serias y concretas para el departamento, que, tras casi 16 años de gobierno conservador, no ve cambios ni transformaciones de fondo.

Este resultado no es producto de la casualidad. Es consecuencia de un ambiente de mayor confianza para invertir, producir y generar empleo.

El principal problema surgió por las facultades que el gobierno pretendía otorgar a la ANT. Varias disposiciones generaban preocupación porque podían reducir el papel de los jueces dentro de los procesos agrarios.

Le pido a Dios, que me acompañe en esta tarea y que pueda hacer todo de sí, en beneficio de mi país. Y como dicen en la linda tierra que me acogió cuatro años, “arrieros somos y en el camino nos vemos”.

Las medidas cautelares adoptadas por el Consejo de Estado, en el estudio de la demanda contra el decreto mediante el cual se fijó el salario mínimo para el año 2026, solo confirman una cosa: la ligereza que ha caracterizado a este gobierno cuando de sustentar legalmente sus actuaciones se trata.

¿Cómo es posible que, a pesar de contar con presupuestos, políticas y documentos que advierten sobre la importancia de tomar medidas, aún no tengamos campañas bien estructuradas para reducir el consumo de agua?

Hemos sido engañados, por altos estamentos nacionales quienes desconocen y pretenden minimizar las grandes falencias de este “antisistema de salud” fundamentado sobre la intermediación financiera.