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Los huevos del Gobierno

Por tercera vez en menos de 4 años una reforma tributaria que afecta la economía familiar de la clase media y empobrece más a los pobres. Por: Adriana Avilés.
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29 Abr 2021 - 11:12 COT por Ecos del Combeima

Los colombianos no terminamos de sorprendernos con las mentiras del gobierno Duque. Más de 10 millones de personas eligieron un presidente para representar lo que significa gobernar con la ideología de la extrema derecha y ahora todos asumimos las consecuencias. 

Y es que desde el primer momento sabíamos el desenlace de una historia escrita por quien se hace llamar “el eterno” presidente, que es realmente el que maneja los hilos del poder de un país secuestrado e inmerso en la politiquería y corrupción.  

Demuestran una vez más el desprecio que tienen por los hombres y mujeres de las clases más vulnerables de nuestra sociedad; ilusionan a miles de colombianos con la dosis de una vacuna que a hoy ya se encuentra agotada y ni para la segunda dosis hay. 

Colombia, el tercer país con el peor manejo de la pandemia, desconectado del territorio y de sus comunidades. 

Una política de seguridad lejana de proteger la vida de los ciudadanos en la que, hasta la fecha, se registran más 33 masacres con 119 víctimas y no pasa nada. 

Un país que sigue llorando asesinatos debido a que no protege la vida de los líderes sociales. 

Por tercera vez en menos de 4 años una reforma tributaria que afecta la economía familiar de la clase media y empobrece más a los pobres. 

Provocan el descontento del pueblo colombiano para que miles de ciudadanos salgan a las calles a protestar por una reforma tributaria injusta e inequitativa.   
 
Quiebran al país y lo dejan con flujo de caja para seis semanas y además proponen gravar con IVA los servicios públicos. 

Pretender hacer recortes a la inversión social, salud y educación, menos a las fuerzas militares. 

Proponer que los asalariados que ganen 2.5 y 1.6 millones de pesos paguen impuesto sobre la renta.

Buscar la instalación de peajes para carros y motos dentro de las ciudades.

Recomendar el cobro de IVA para el servicio doméstico del agua, pero ninguna sobretasa para las bebidas azucaradas. 

Plantear desmontar impuestos a los más ricos del país.
Que de 40 billones de pesos destinados al FOME para atender la pandemia, tan solo hayan desembolsado 29.7 ¿Y el resto qué?
Al inicio de la pandemia, haber comprado 23 camionetas blindadas las cuales costaron 9.600 millones de pesos.

Haber comprado 18 tanquetas por 12.000 millones de pesos y 10.000 millones más en municiones para el ESMAD   

Sacar 3.500 millones de pesos de un fondo de recursos para la Paz y contratar una estrategia de comunicación para mejorar la imagen presidencial. 

Utilizar 14 billones de pesos (lo que representa una reforma tributaria) en la compra de 24 aviones de guerra. 

Proteger la liquidez de los banqueros con el dinero de nuestros impuestos.
Que la prioridad no sean los desempleados, la crisis en la salud, y el hambre, sino que la prioridad de este gobierno sea gobernar para ellos como si el país fuera una finca. 

Queda demostrado que al presidente y a su partido de gobierno le quedó grande este país y que no estaban preparados para gobernar; que todo en campaña fue una mentira, un engaño y que ahora es responsabilidad absolutamente de todos construir un país distinto al que hemos conocido.

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Porque trabajar menos horas no significa producir menos. Significa producir diferente. Las empresas que han logrado sostener sus resultados con jornadas reducidas son las que dejaron de medir el desempeño por el tiempo que la gente permanece en el negocio y empezaron a medirlo por lo que realmente ocurre en ese tiempo.

Regiones Administrativas y de Planificación, que sin haberse desarrollado plenamente, parecen haberse quedado cortas por muchas razones; entre otras, por la misma centralización administrativa y económica que tiene hoy Colombia.

El departamento necesita una agenda común. Una agenda que incluya las vías rurales, la conectividad, el desarrollo agropecuario y la agroindustria, el turismo, la educación superior, el empleo, la seguridad, el agua y la competitividad.

El tic tac de la implosión Barretista pareciera estar acercándose al minuto cero, y lo peor de todo es que se ven más precandidatos que propuestas serias y concretas para el departamento, que, tras casi 16 años de gobierno conservador, no ve cambios ni transformaciones de fondo.

Este resultado no es producto de la casualidad. Es consecuencia de un ambiente de mayor confianza para invertir, producir y generar empleo.

El principal problema surgió por las facultades que el gobierno pretendía otorgar a la ANT. Varias disposiciones generaban preocupación porque podían reducir el papel de los jueces dentro de los procesos agrarios.

Le pido a Dios, que me acompañe en esta tarea y que pueda hacer todo de sí, en beneficio de mi país. Y como dicen en la linda tierra que me acogió cuatro años, “arrieros somos y en el camino nos vemos”.

Las medidas cautelares adoptadas por el Consejo de Estado, en el estudio de la demanda contra el decreto mediante el cual se fijó el salario mínimo para el año 2026, solo confirman una cosa: la ligereza que ha caracterizado a este gobierno cuando de sustentar legalmente sus actuaciones se trata.

¿Cómo es posible que, a pesar de contar con presupuestos, políticas y documentos que advierten sobre la importancia de tomar medidas, aún no tengamos campañas bien estructuradas para reducir el consumo de agua?

Hemos sido engañados, por altos estamentos nacionales quienes desconocen y pretenden minimizar las grandes falencias de este “antisistema de salud” fundamentado sobre la intermediación financiera.