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Duque aviva la llama de la protesta social

Al contrario de lo que muchos pensaron que las movilizaciones sociales durarían un par de días, estas expresiones de inconformidad no se detienen, y por el contario toman mayor fuerza. Y es que el presidente Iván Duque, es uno de sus más grandes animadores, parece curioso, pero así es, y aquí se explica. Por: Andrés Currea.
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Ecos del Combeima
18 Mayo 2021 - 7:57 COT por Ecos del Combeima

El jefe de Estado, con su actitud cerrada al diálogo y cerrada al entendimiento, ha desconocido la intención de la protesta, la ha minimizado y además la ha estigmatizado como un acto de barbarie y terrorismo. Hasta se han tejido historias sobre grandes financiadores de las marchas, infiltraciones de organizaciones armadas ilegales y hasta apoyo del Gobierno venezolano. Pero al tiempo que hace estas conjeturas, en la calle han dado toda la discrecionalidad a las autoridades para que con fuerza desmedida ataque a quienes protestan en las calles, no en vano la cifra de muertes, heridos y desaparecidos crece peligrosamente. 

No se puede entender como este Gobierno, no muestra voluntad de diálogo, no lidera, como debe ser, una gran conversación en donde todos los sectores sociales del país sean escuchados. El presidente que tiene el mandato Constitucional de mantener la unidad nacional, con creces le ha faltado a este y por el contrario con cada declaración, con cada trino, lanza una espada de doble filo para dividir a aún más al país. 

Es inaceptable que el pasado domingo el mandatario de los colombianos no se hubiera presentado en el lugar definido para iniciar diálogos con los promotores del paro y sectores sindicales y sociales, lo que se lee más allá del desplante, como una muestra inequívoca de la poca voluntad y del desinterés en atender las reclamaciones de todos los colombianos.  

Y mientras todo esto pasa el presidente Duque, se ha reunido con los jefes de partidos políticos, no para abordar la problemática social del país, si no para negociar de forma burda el respaldo a la reforma política que será presentada nuevamente y el apoyo irrestricto a la peligrosa reforma a la salud. 

Políticamente el partido del presidente se muestra inflexible a cualquier encuentro social, recomiendan fuerza pública en las calles y son impulsores ante la opinión pública de las teorías castro-chavistas y además propagan la estigmatización social argumentando que en las calles marchan terroristas, guerrilleros y delincuentes. Pero paradójicamente apoyan a los “ciudadanos” o “gente de bien” que portan armas largas, que se movilizan en ostentosas camionetas disparando indiscriminadamente contra los ciudadanos que reclaman justicia social. Así es muy complicado construir país. 

Iván Duque, debe romper esos hilos que manejan su Gobierno, pasar por encima de los intereses de su partido y su jefe político, para pensar como estadista y empezar a dar soluciones contundentes a esta difícil situación que afecta a todo el país. Debe dejar a un lado la arrogancia y sintonizarse con la gente, aterrizar en la realidad y reunirse con todos los sectores sociales del país. Aún tiene tiempo de reflexionar y darle un giro esperanzador a esta angustiada patria.

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