Pasar al contenido principal
Econoticias y Eventos
Opinión
COMPARTIR
Se ha copiado el vínculo

Los tóxicos

Quienes promueven el no regreso a clase, deberían estar promoviendo la vacunación.
Imagen
Crédito
Ecos del Combeima
3 Ago 2021 - 13:08 COT por Ecos del Combeima

Más de un año llevamos entendiendo y sobreviviendo al Coronavirus y aún hay quienes consideran que es mejor permanecer encerrados. El aislamiento se produjo para frenar el contagio masivo mientras se dotaban las instituciones de salud tanto  UCI, se aprendía sobre la enfermedad y se capacitaban y contrataban profesionales dispuestos a exponer sus propias vidas para salvar la nuestras.

Pareciera que para algunos líderes no es suficiente ver las altas cifras de deserción escolar ante la imposibilidad de conectarse a una red de internet, el incremento de los casos de maltrato infantil, el crecimiento de la pobreza y en general, todo lo malo que han sufrido nuestros niños, que pretenden agudizar la crisis  sumándose a las voces de quienes aprovechan la situación actual de nuestro país como caldo de cultivo para protagonizar discursos oportunistas de cara a las próximas elecciones.

 Mientras el gobierno hace un esfuerzo enorme por darle un giro a la situación a través de todos los programas sociales que existen, por otro lado seguimos viendo personajes que a través de su gran influencia y demagogia pretenden que la reactivación y la inmunidad rebaño se frenen.

La situación en los colegios es preocupante, pues no me explico cómo se puede pretender que los niños sigan encerrados con clases virtuales o no estudien. Por el contrario, quienes promueven el no regreso a clase, deberían estar promoviendo la vacunación. 

Los niños deber volver a clases siempre y cuando se tengan los recursos para cumplir los protocolos de bioseguridad mientras se termina de vacunar toda la población de nuestro país; Fecode debería ser  un gremio que impulse, promueva, comunique y contribuya a fortalecer la comunicación en torno a la bondades de las vacunas, en lugar de liderar manifestaciones de rechazo al regreso a clases, promoviendo odio y desinformación.

La vida sin duda debe continuar  y la vacuna nos permitirá tener las condiciones para reiniciar  e intentar recuperar lo  que se perdió.  Quienes pasamos por la escuela pública, sabemos que se caracteriza por la excelencia, disciplina, respeto y calidad. Estoy segura que la gran mayoría de maestros quieren volver a las aulas a contribuir con la reconstrucción de nuestro país educando con ética y honor a todos los niños colombianos que representan junto a las mujeres, la población más impactada negativamente con los efectos de esta nefasta enfermedad.  

Recordemos que las cadenas de pobreza se cortan con educación, no permitamos que se siga privando a nuestros niños de educación oportuna y de calidad. Ya es tiempo de continuar y de creer en la ciencia que con brillantes científicos e investigadores, crearon las vacunas que nos permitirán volver a vivir en comunidad, manteniendo el autocuidado mientras sabemos si se puede o no erradicar el virus. Vacúnese y promueva que los niños regresen a las aulas, se lo merecen.

Tags:

También te puede interesar estas columnas

Porque trabajar menos horas no significa producir menos. Significa producir diferente. Las empresas que han logrado sostener sus resultados con jornadas reducidas son las que dejaron de medir el desempeño por el tiempo que la gente permanece en el negocio y empezaron a medirlo por lo que realmente ocurre en ese tiempo.

Regiones Administrativas y de Planificación, que sin haberse desarrollado plenamente, parecen haberse quedado cortas por muchas razones; entre otras, por la misma centralización administrativa y económica que tiene hoy Colombia.

El departamento necesita una agenda común. Una agenda que incluya las vías rurales, la conectividad, el desarrollo agropecuario y la agroindustria, el turismo, la educación superior, el empleo, la seguridad, el agua y la competitividad.

El tic tac de la implosión Barretista pareciera estar acercándose al minuto cero, y lo peor de todo es que se ven más precandidatos que propuestas serias y concretas para el departamento, que, tras casi 16 años de gobierno conservador, no ve cambios ni transformaciones de fondo.

Este resultado no es producto de la casualidad. Es consecuencia de un ambiente de mayor confianza para invertir, producir y generar empleo.

El principal problema surgió por las facultades que el gobierno pretendía otorgar a la ANT. Varias disposiciones generaban preocupación porque podían reducir el papel de los jueces dentro de los procesos agrarios.

Le pido a Dios, que me acompañe en esta tarea y que pueda hacer todo de sí, en beneficio de mi país. Y como dicen en la linda tierra que me acogió cuatro años, “arrieros somos y en el camino nos vemos”.

Las medidas cautelares adoptadas por el Consejo de Estado, en el estudio de la demanda contra el decreto mediante el cual se fijó el salario mínimo para el año 2026, solo confirman una cosa: la ligereza que ha caracterizado a este gobierno cuando de sustentar legalmente sus actuaciones se trata.

¿Cómo es posible que, a pesar de contar con presupuestos, políticas y documentos que advierten sobre la importancia de tomar medidas, aún no tengamos campañas bien estructuradas para reducir el consumo de agua?

Hemos sido engañados, por altos estamentos nacionales quienes desconocen y pretenden minimizar las grandes falencias de este “antisistema de salud” fundamentado sobre la intermediación financiera.