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Es hora de SER el cambio

Somos la cuna de las nuevas ideas, de las nuevas ópticas, de la rebeldía también, una fuerza que al ser bien canalizada, pausada y prudente puede ser generadora de grandes cambios.
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20 Abr 2022 - 8:02 COT por Ecos del Combeima

Para mí, la política está muerta. Es el pensamiento que muchos jóvenes, de edad similar a la mía, expresan cuando en la conversación se toca el polémico tema. La desilusión frente a la política que hoy en día muchos jóvenes tienen es, para mí, preocupantemente fundada. La clase política que por generaciones ha dirigido los rumbos de nuestra nación ha sido, cuanto menos, cómplice de que se perpetúen en el tiempo los problemas sociales que afectan a todos los colombianos, y por supuesto, a los jóvenes.

Colombia es un país maravilloso y con mucho potencial. Pero no se puede tapar el sol con un dedo. La desigualdad social, la poca efectividad del sistema judicial, la pobreza extrema, la dificultad para acceder a la educación y demás problemas son impedimentos para la democracia y para que en nuestra nación más de 20 millones de personas puedan vivir una vida realmente digna. Todo esto y más ha hecho que los jóvenes no vean en la política una solución real, una alternativa, sino un desgaste innecesario.

Como jóvenes nos enfrentamos a un panorama desalentador, eso es cierto, pero no podemos caer en el juego de no participar en política porque, como lo dice un gran amigo mío, si nosotros no decidimos, otros lo van a hacer por nosotros. Por esto hoy tenemos un gran deber social, y la juventud, por su mismo carácter de juventud, debe llevarlo con grandeza.

Somos la cuna de las nuevas ideas, de las nuevas ópticas, de la rebeldía también, una fuerza que al ser bien canalizada, pausada y prudente puede ser generadora de grandes cambios. Los jóvenes tenemos que apoderarnos de los espacios de participación, asambleas, concejos municipales, alcaldías y demás, y hacer así parte activa de la política. Tenemos que votar también en mayor proporción. Nos hemos quejado por mucho tiempo, pero es hora de que hagamos parte del cambio y yo, Ismael Perdomo, he decidido hacerlo.

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Porque trabajar menos horas no significa producir menos. Significa producir diferente. Las empresas que han logrado sostener sus resultados con jornadas reducidas son las que dejaron de medir el desempeño por el tiempo que la gente permanece en el negocio y empezaron a medirlo por lo que realmente ocurre en ese tiempo.

Regiones Administrativas y de Planificación, que sin haberse desarrollado plenamente, parecen haberse quedado cortas por muchas razones; entre otras, por la misma centralización administrativa y económica que tiene hoy Colombia.

El departamento necesita una agenda común. Una agenda que incluya las vías rurales, la conectividad, el desarrollo agropecuario y la agroindustria, el turismo, la educación superior, el empleo, la seguridad, el agua y la competitividad.

El tic tac de la implosión Barretista pareciera estar acercándose al minuto cero, y lo peor de todo es que se ven más precandidatos que propuestas serias y concretas para el departamento, que, tras casi 16 años de gobierno conservador, no ve cambios ni transformaciones de fondo.

Este resultado no es producto de la casualidad. Es consecuencia de un ambiente de mayor confianza para invertir, producir y generar empleo.

El principal problema surgió por las facultades que el gobierno pretendía otorgar a la ANT. Varias disposiciones generaban preocupación porque podían reducir el papel de los jueces dentro de los procesos agrarios.

Le pido a Dios, que me acompañe en esta tarea y que pueda hacer todo de sí, en beneficio de mi país. Y como dicen en la linda tierra que me acogió cuatro años, “arrieros somos y en el camino nos vemos”.

Las medidas cautelares adoptadas por el Consejo de Estado, en el estudio de la demanda contra el decreto mediante el cual se fijó el salario mínimo para el año 2026, solo confirman una cosa: la ligereza que ha caracterizado a este gobierno cuando de sustentar legalmente sus actuaciones se trata.

¿Cómo es posible que, a pesar de contar con presupuestos, políticas y documentos que advierten sobre la importancia de tomar medidas, aún no tengamos campañas bien estructuradas para reducir el consumo de agua?

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