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El poder del huevo

El sector político que representa la candidata Francia Márquez no tiene ningún problema con decir mentiras, tergiversar la información o cometer ligerezas de todo tipo.
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19 Mayo 2022 - 10:49 COT por Ecos del Combeima

El huevo es uno de los productos alimenticios más importantes de la canasta familiar colombiana, tanto así, que ha llegado a ser motivo de controversia política. Solo recordemos el lapsus que tuvo el entonces Ministro de Hacienda al decir que una cubeta de huevos costaba mil ochocientos pesos; esta vez el turno es para la candidata vicepresidencial Francia Márquez, quien en una de sus manifestaciones afirmó: “ahora los huevos vienen de Alemania y a un costo bien elevado”

Como era de esperarse y ante el evidente desconocimiento de la candidata, fue desmentida por la Federación Nacional de Avicultores y el Ministerio de Agricultura dando cifras concretas sobre la realidad del huevo en el país; que para el año  2021 tuvo una producción de 17.000 millones de unidades, un crecimiento del 4% respecto a 2020, a pesar de los bloqueos generados en todo el país y además se estima que el consumo per cápita, en el mismo año, fue de 334 habitante año, es decir, cada persona consumió casi un huevo al día.

Pero más allá del poder del huevo como elemento de primera necesidad en los hogares colombianos, me llamó la atención la respuesta de la Sra. Márquez ante las críticas recibidas, alegando que: “‘tienen huevo’ quienes se incomodan cuando hablamos de la necesidad de recuperar la soberanía alimentaria en este país …neoliberales que gestionan la importación de más del 30% de los alimentos que consumimos” de la “ruina de la producción nacional”. Lo anterior me confirma, que --,  con tal de alimentar el discurso populista y de odio que sostiene sus aspiraciones. 

La izquierda radical en el mundo entendió, que no era suficiente con batir la bandera de la lucha de clases económicas, pues ahora, han vendido el pensamiento de que  todos tienen derecho a todo pero con cero obligaciones,  también han tendido conflictos que ni si quiera son económicos como: el de la religión, el del hombre y la mujer auspiciando un feminismo radical, el de los heterosexuales en contra de los homosexuales, el de los indígenas o las personas de color, siempre señalando opresores y oprimidos en todos los aspectos sociales con un firme propósito, victimizar.

Esa victimización que vende la izquierda y en la que culpan a la derecha, marca profundas diferencias y fracturas en nuestra sociedad, generando un sentimiento de odio y resentimiento que ninguna ley o política pública va a lograr apaciguar. Realmente “tienen huevo” quienes nos quieren llevar ese camino, sin medir consecuencias.

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Porque trabajar menos horas no significa producir menos. Significa producir diferente. Las empresas que han logrado sostener sus resultados con jornadas reducidas son las que dejaron de medir el desempeño por el tiempo que la gente permanece en el negocio y empezaron a medirlo por lo que realmente ocurre en ese tiempo.

Regiones Administrativas y de Planificación, que sin haberse desarrollado plenamente, parecen haberse quedado cortas por muchas razones; entre otras, por la misma centralización administrativa y económica que tiene hoy Colombia.

El departamento necesita una agenda común. Una agenda que incluya las vías rurales, la conectividad, el desarrollo agropecuario y la agroindustria, el turismo, la educación superior, el empleo, la seguridad, el agua y la competitividad.

El tic tac de la implosión Barretista pareciera estar acercándose al minuto cero, y lo peor de todo es que se ven más precandidatos que propuestas serias y concretas para el departamento, que, tras casi 16 años de gobierno conservador, no ve cambios ni transformaciones de fondo.

Este resultado no es producto de la casualidad. Es consecuencia de un ambiente de mayor confianza para invertir, producir y generar empleo.

El principal problema surgió por las facultades que el gobierno pretendía otorgar a la ANT. Varias disposiciones generaban preocupación porque podían reducir el papel de los jueces dentro de los procesos agrarios.

Le pido a Dios, que me acompañe en esta tarea y que pueda hacer todo de sí, en beneficio de mi país. Y como dicen en la linda tierra que me acogió cuatro años, “arrieros somos y en el camino nos vemos”.

Las medidas cautelares adoptadas por el Consejo de Estado, en el estudio de la demanda contra el decreto mediante el cual se fijó el salario mínimo para el año 2026, solo confirman una cosa: la ligereza que ha caracterizado a este gobierno cuando de sustentar legalmente sus actuaciones se trata.

¿Cómo es posible que, a pesar de contar con presupuestos, políticas y documentos que advierten sobre la importancia de tomar medidas, aún no tengamos campañas bien estructuradas para reducir el consumo de agua?

Hemos sido engañados, por altos estamentos nacionales quienes desconocen y pretenden minimizar las grandes falencias de este “antisistema de salud” fundamentado sobre la intermediación financiera.