Pasar al contenido principal
Econoticias y Eventos
Opinión
COMPARTIR
Se ha copiado el vínculo

Todos hablan de reformas: ¿la del Congreso para cuándo?

Sería inocuo pensar que este congreso le dará un vuelco a las esperanzas de los colombianos si el cambio no empieza por casa.
Imagen
Crédito
Ecos del Combeima
21 Jul 2022 - 12:52 COT por Ecos del Combeima

Ayer tomó posesión el nuevo Congreso de la República, que conformado por Senadores y Representantes a la Cámara, harán control político, debatirán y aprobarán las leyes que nos regirán por los próximos cuatro años.

El Congreso es una de las instituciones del Estado que más desprestigio tiene ante la opinión pública; la desconexión con la realidad del país al no presentar iniciativas que realmente den soluciones a nuestros problemas y la pasividad con la que han defendido nuestros intereses, les ha merecido esa desaprobación.  No obstante, para el periodo legislativo que inició ayer, se cuenta con el congreso mas renovado y con mayor diversidad política de los últimos tiempos; además, con la elección de la mesa directiva, se mostró la disposición de acompañar al gobierno del Presidente Petro con una aplastante mayoría, de la que se espera, le de impulso a todas las reformas que pretende  hacer el gobierno entrante y de las cuales está expectante toda la sociedad colombiana.

Sin embargo, antes de empezar a tramitar la reforma agraria que trae consigo una fuerte intensión de redistribución de tierras o de abordar la reforma a la salud que debe plantear que va a pasar con las EPS, el Congreso tendría que pensar, por primera vez en su historia, en auto reformarse. 

Sería inocuo pensar, que este congreso le dará un vuelco a las esperanzas de los colombianos si el cambio no empieza por casa. Ya fue suficiente, que sigan en la gaveta temas tan importantes como la reducción del numero de congresistas, disminución de las unidades técnicas legislativas UTL, de salarios, viáticos de viaje, seguros de vida y demás gastos de funcionamiento.

A manera de referencia, el presupuesto del Senado y la Cámara en el periodo 2018-2022 superó los 2,8 billones de pesos. Solo para este año, el presupuesto de las dos cámaras supera los 630.000 millones de pesos, eso significa casi el 80% del presupuesto que tiene la ciudad de Ibagué. 

Asi las cosas, el congreso tendrá que enviar un mensaje claro de transformación, porque más allá de las componendas o acuerdos, el país sí necesita unas reformas estructurales que nos permitan avanzar en la vía del desarrollo y recuperar la confianza institucional; porque si el colombiano de a pie, sigue creyendo que los privilegios son para unos pocos, loa ilusión acabar con la división y la polarización que existe sería inútil, sobre todo cuando hay 25 millones de personas siguen aguantando hambre.

Entonces, todos hablan de reformas. ¿La del congreso para cuándo?

También te puede interesar estas columnas

Porque trabajar menos horas no significa producir menos. Significa producir diferente. Las empresas que han logrado sostener sus resultados con jornadas reducidas son las que dejaron de medir el desempeño por el tiempo que la gente permanece en el negocio y empezaron a medirlo por lo que realmente ocurre en ese tiempo.

Regiones Administrativas y de Planificación, que sin haberse desarrollado plenamente, parecen haberse quedado cortas por muchas razones; entre otras, por la misma centralización administrativa y económica que tiene hoy Colombia.

El departamento necesita una agenda común. Una agenda que incluya las vías rurales, la conectividad, el desarrollo agropecuario y la agroindustria, el turismo, la educación superior, el empleo, la seguridad, el agua y la competitividad.

El tic tac de la implosión Barretista pareciera estar acercándose al minuto cero, y lo peor de todo es que se ven más precandidatos que propuestas serias y concretas para el departamento, que, tras casi 16 años de gobierno conservador, no ve cambios ni transformaciones de fondo.

Este resultado no es producto de la casualidad. Es consecuencia de un ambiente de mayor confianza para invertir, producir y generar empleo.

El principal problema surgió por las facultades que el gobierno pretendía otorgar a la ANT. Varias disposiciones generaban preocupación porque podían reducir el papel de los jueces dentro de los procesos agrarios.

Le pido a Dios, que me acompañe en esta tarea y que pueda hacer todo de sí, en beneficio de mi país. Y como dicen en la linda tierra que me acogió cuatro años, “arrieros somos y en el camino nos vemos”.

Las medidas cautelares adoptadas por el Consejo de Estado, en el estudio de la demanda contra el decreto mediante el cual se fijó el salario mínimo para el año 2026, solo confirman una cosa: la ligereza que ha caracterizado a este gobierno cuando de sustentar legalmente sus actuaciones se trata.

¿Cómo es posible que, a pesar de contar con presupuestos, políticas y documentos que advierten sobre la importancia de tomar medidas, aún no tengamos campañas bien estructuradas para reducir el consumo de agua?

Hemos sido engañados, por altos estamentos nacionales quienes desconocen y pretenden minimizar las grandes falencias de este “antisistema de salud” fundamentado sobre la intermediación financiera.