Pasar al contenido principal
Econoticias y Eventos
Opinión
COMPARTIR
Se ha copiado el vínculo

¿Es posible una mejor movilidad en Ibagué?

No necesariamente en horas pico, en todo momento la congestión es un dolor de cabeza que afecta la calidad de vida.
Imagen
Crédito
Internet
9 Ago 2022 - 9:59 COT por Ecos del Combeima

Transitar por las principales vías de Ibagué es todo un desafío que, como es evidente, representa el atraso de muchos años en materia de infraestructura. Han pasado por la Alcaldía de Ibagué gobiernos indiferentes, carentes de prospectiva de ciudad y hoy estamos pagando el costo de dicha ausencia de planeación.

Es necesario tener suerte para encontrar una vía descongestionada en la capital del Tolima, y no necesariamente en horas pico, en todo momento la congestión es un dolor de cabeza que afecta la calidad de vida de los habitantes, el medio ambiente y por lo tanto la imagen de Ibagué. En los últimos años, la ciudad ha venido conquistando el mercado bogotano con la adquisición de primera y segunda vivienda.

Por este motivo, la puesta en marcha del Sistema Estratégico de Transporte Público (SETP), con una inversión de $167 mil millones, representa un alivio con la transición de vehículos amigables con el ambiente, la modernización de la red semafórica con paneles solares, la rehabilitación y mejoramiento de la carrera Quinta y avenida Ambalá, el cambio y disminución de vehículos de servicio público para descongestionar las vías. 

Si a lo anterior le sumamos los paraderos inteligentes y los pagos electrónicos, la óptima experiencia del usuario nos ayudará a recuperar la calidad de vida por la cual nos reconocen. Esto nos hace ilusionar con una Ibagué a la vanguardia de ciudades inteligentes y sostenibles.

Ahora bien, entre tanto se implementa el SETP, Ibagué requiere de pequeñas acciones y ciudadanos más conscientes con la movilidad. Es común esperar 15 y hasta 30 minutos en un “trancón”, para descubrir más adelante que  se trataba de algunos vehículos mal estacionados, que las paralelas están llenas de carros parqueados, que los comercios no tienen protocolos ni espacios de descargue de las mercancías; además algunos agentes de tránsito no llegan a cumplir con la tarea de agilizar las glorietas.

En conclusión hay algo elemental que todos debemos atender: actualmente  contamos con un parque automotor enorme para las escasas vías que tiene la ciudad, si le agregamos todo lo anterior el caos se incrementa. Poner la atención en el orden, podría ayudarnos a tener una mejor movilidad en Ibagué, mientras tanto esperamos  el SETP que nos ilusiona a todos los Ibaguereños.

También te puede interesar estas columnas

Porque trabajar menos horas no significa producir menos. Significa producir diferente. Las empresas que han logrado sostener sus resultados con jornadas reducidas son las que dejaron de medir el desempeño por el tiempo que la gente permanece en el negocio y empezaron a medirlo por lo que realmente ocurre en ese tiempo.

Regiones Administrativas y de Planificación, que sin haberse desarrollado plenamente, parecen haberse quedado cortas por muchas razones; entre otras, por la misma centralización administrativa y económica que tiene hoy Colombia.

El departamento necesita una agenda común. Una agenda que incluya las vías rurales, la conectividad, el desarrollo agropecuario y la agroindustria, el turismo, la educación superior, el empleo, la seguridad, el agua y la competitividad.

El tic tac de la implosión Barretista pareciera estar acercándose al minuto cero, y lo peor de todo es que se ven más precandidatos que propuestas serias y concretas para el departamento, que, tras casi 16 años de gobierno conservador, no ve cambios ni transformaciones de fondo.

Este resultado no es producto de la casualidad. Es consecuencia de un ambiente de mayor confianza para invertir, producir y generar empleo.

El principal problema surgió por las facultades que el gobierno pretendía otorgar a la ANT. Varias disposiciones generaban preocupación porque podían reducir el papel de los jueces dentro de los procesos agrarios.

Le pido a Dios, que me acompañe en esta tarea y que pueda hacer todo de sí, en beneficio de mi país. Y como dicen en la linda tierra que me acogió cuatro años, “arrieros somos y en el camino nos vemos”.

Las medidas cautelares adoptadas por el Consejo de Estado, en el estudio de la demanda contra el decreto mediante el cual se fijó el salario mínimo para el año 2026, solo confirman una cosa: la ligereza que ha caracterizado a este gobierno cuando de sustentar legalmente sus actuaciones se trata.

¿Cómo es posible que, a pesar de contar con presupuestos, políticas y documentos que advierten sobre la importancia de tomar medidas, aún no tengamos campañas bien estructuradas para reducir el consumo de agua?

Hemos sido engañados, por altos estamentos nacionales quienes desconocen y pretenden minimizar las grandes falencias de este “antisistema de salud” fundamentado sobre la intermediación financiera.