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¿Dónde estás que no te veo?

La ausencia temprana del gobernador en los diferentes municipios y en plena emergencia invernal es muy desalentadora.
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Javier Pérez / Ecos del Combeima
6 Dic 2022 - 12:55 COT por Ecos del Combeima

La ausencia temprana del gobernador en los diferentes municipios y en plena emergencia invernal es muy desalentadora, y deja un sabor amargo en aquellas poblaciones acosadas por sus necesidades.

Son poblaciones que nunca estuvieron en su agenda gubernamental por razones ya conocidas, mas otras que acostumbraba visitar especialmente en tiempos de campaña y que para infortunio de algunos mandatarios locales, se anteponía o coincidía con algún selecto grupo de candidatos al congreso.

Puede existir mil y una razón para justificar su ausencia en estos tiempos de emergencia manifiesta, pero tenemos el derecho a creer que no siempre son por caso fortuito o fuerza mayor, también estamos seguros que es la falta de compromiso por solucionar muchos de los problemas que allí se tienen y se han tenido por cuenta del crudo invierno, la desidia administrativa y el poco presupuesto gubernamental para atender emergencias.

Otro motivo que podría justificar la ausencia en el campo tolimense del gobernador Orozco, es el desgaste propio de su administración, que por no haber atendido a tiempo la infraestructura vial y la emergencia invernal, se le salió de las manos y se quedó sin capacidad de reacción. Perdió demasiado tiempo en la adquisición de maquinaria nueva y también vaciló mucho al adelantar los estudios requeridos para la pavimentación de las vías secundarias. Se le pasó el cuatrienio y todo le quedó en promesas y buenas intenciones.

Su total desconexión con el gobierno Petro también es causa mayor, pues se le ha hecho imposible concretar ayuda inmediata para atender este desastre. Motivo quizá del reclamo generalizado de municipios, campo y campesinos.

Por último, parte de su estructura sigue diciendo, que su presencia no aporta mucho en estos tiempos de campaña, que al parecer su brazo político ha recomendado dejarlo quieto y prefiere que no se deje ver, que ojalá no coincida con las visitas de campaña, que no es mucho lo que suma y que por el contrario genera reclamos en las comunidades, que incluso, le estarían armando mítines y plantones en algunas veredas y municipios.

Así que, por allá en esos olvidados municipios, al gobernador lo están extrañando propios y extraños, aunque muchos comprenden que su ausencia está bien justificada, cuando es muy poco lo que puede ayudar y hacer en estos tiempos.

Si algo está claro, es que las vías secundarias y terciarias, son verdaderas arterias para el desarrollo y la inclusión social, y si se desatiende esa condición el empobrecimiento del campo y los campesinos sería mucho mayor. Campo y campesinos que seguro no seguirán comiendo cuento.

Ausencia, ausencia que los tiene locos, especialmente a los que apuestan por imponer el sucesor del Palacio del Mango.

 

 

 

 

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