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Ibagué necesita con urgencia nuevas fuentes de financiación

La contribución por valorización satanizada en época electoral, y quizá el mejor de los instrumentos para desarrollar grandes obras de infraestructura.
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Javier Pérez / Ecos del Combeima
31 Ene 2023 - 7:13 COT por Ecos del Combeima

Para la mayoría de municipios las transferencias nacionales representan hasta un 70% de sus ingresos, y entre mas grande es el municipio menor la transferencia porcentual, tanto que para las ciudades mas grandes, significa menos del 30% del total de sus entradas. Pero Ibagué en particular necesita con urgencia fuentes propias de financiamiento diferentes al Impuesto de industria y comercio, el impuesto predial y sobretasa a la gasolina, y esencialmente diferente al endeudamiento público.

Nuevos ingresos, como los asociados a la Conservación Catastral, incorporando al inventario real de inmuebles por lo menos 11.000 viviendas nuevas en su mayoría apartamentos que llevan varios años por fuera de ese inventario catastral. Valor que podría superar los $15.000 millones si consideramos que ese recaudo llevaba un par de años esperando que el municipio fuera certificado como ¨gestor catastral¨. Ojalá se haya iniciado tan urgente labor, pues cada año fiscal que pasa no se recupera jamás. 

La participación en plusvalía que según expertos podría superar hoy los 30.000 millones, y que ya viene impactando positivamente el mismo sector que la genera, podría ser revisada en la próxima administración, recalculada y reorientada a otros lugares y obras que también la necesitan, como por ejemplo hacia el desarrollo de proyectos VIP, acueductos, parques, vías y hasta el mismo SETP.

La contribución por valorización satanizada en época electoral, y quizá el mejor de los instrumentos para desarrollar grandes obras de infraestructura, pagada exclusivamente por quien se beneficia directamente de la obra y tiene la condición para hacerlo. Si se hubiera implementado para el Repartidor Vial de la 60 y los deprimidos de la Avenida Guabinal y Ambala, la contribución realizada por los establecimientos de comercio, edificios y centros comerciales allí ubicados, hubiese sido suficiente para asegurar una movilidad plena en ese sector comercial tan particular. El cálculo aproximado de esa contribución antes de iniciar esta administración, excluyendo los estratos 1,2, 3, y equivalente solo al 30% del beneficio económico obtenido por estas obras estaba por los $70.000 millones, contra un costo de obra aproximado para el Repartidor Vial de la 60 de $40.000´, más los deprimidos de la Av. Guabinal $22.000´ y Av. Ambala $28.000´. Déficit fácilmente asumible por la administración, ahora si, con un crédito bien justificado.

El Parqueo en vía, es solo otro ejemplo de ingresos no aprovechados, que podría ser reinvertido en las calles, andenes y ciclo rutas, que tanto adolece la capital, acompañado de un manejo eficiente del pico y placa y multas de transito, pues esas calles y carreras especialmente la Carrera Quinta de Ibagué se ha convertido en el parqueadero mas grande y desordenado que tiene la ciudad, en contravía de esa belleza de centro comercial longitudinal y a cielo abierto, allí ubicado. Es que son 1.300 zonas de estacionamiento reguladas en vía publica ya avaladas y reglamentadas, que aun no han sido implementadas, dejando de generar unos 300 empleos y otros $10.000 millones de ingresos anuales para la ciudad.

Que envidia por ejemplo cuando la EPM en el 2021 entregó al Municipio de Medellín la suma de $1,4 Billones de pesos para generar desarrollo y oportunidades, o EMCALI al retornarle $50.000 millones a su municipio el año pasado. Como no podría el IBAL entregarle un chequecito anual de $30.000 millones de pesos a la Alcaldía de Ibagué, si tiene absolutamente todo para hacerlo. Pues tiene un mercado cautivo y sin competencia, el precio lo pone la empresa, el agua no tiene que importarla de la china ni requiere de publicidad para venderla.

Decía Álvaro Gómez y repetía Álvaro Montoya, que es mejor persistir en generar nuevos ingresos que restringir inversiones, pues esa condición adormece la economía. Por ello, a diferencia de los $274.000 millones de recursos propios proyectados para el 2023, Juiciosamente el próximo alcalde podría en 2024 presupuestar unos$400.000 millones anuales, sin considerar los $300.000´ de cartera que hacienda aun tienen por recuperar.

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