Pasar al contenido principal
Econoticias y Eventos
Opinión
COMPARTIR
Se ha copiado el vínculo

¿Taxi o Uber?

El gremio de los taxistas ganó un ‘round’ contra las plataformas de transporte, pero la “ola amarilla” debe ampliar sus compromisos con los usuarios.
Imagen
Crédito
Suministrada
27 Feb 2023 - 15:37 COT por Ecos del Combeima

El gobierno nacional y las autoridades locales del país se comprometieron a ser más estrictos con el denominado transporte ilegal que funciona por medio de aplicaciones digitales (Apps). Algunos de los compromisos adquiridos por las autoridades con los taxistas, son: reforzar el cuerpo de agentes de tránsito para incrementar controles viales; promocionar campañas sobre el uso de transporte legal y estudiar la modificación del pico y placa.

Es de aclarar que, la Superintendencia de Transporte, ha manifestado que las plataformas de movilidad son legales, pero explicó que la operación aún no se ajusta a las normas del país. Ahora, si bien es cierto en Colombia estamos convocados a no hacer uso de plataformas de movilidad, miles de usuarios siguen adquiriendo el servicio de dichas Apps porque consideran que ofrecen mejores beneficios. 

Uber, compañía estadounidense, es la más solicitada y su principal ventaja radica en la amplia disponibilidad de vehículos al interior de la mayoría de ciudades del mundo. La App española Cabify ofrece los mejores precios del mercado y es la que más crece. La firma rusa InDriver permite a los pasajeros ofertar un valor por cada trayecto, según su presupuesto.

Mientras el gobierno nacional prepara una ley para prohibir las Apps de transporte en Colombia, en las redes sociales el debate no se detiene y se ponen en evidencia diversas inconformidades con el servicio de algunos taxistas: costos de los trayectos, aseo de los vehículos, escasos medios de pago, mal servicio al cliente y el desistimiento de los destinos requeridos por los usuarios.

Es claro que todos los ciudadanos debemos acompañar la legalidad, pero es innegable que el transporte público en Colombia no es el mejor y quienes prestan este servicio están llamados a mejorarlo. Además de las legítimas protestas de los taxistas contra estas Apps, es necesario que estudien la lección y adopten prácticas que se ajusten a las expectativas de los clientes. El consumidor del presente cambió en todas las categorías, también elige cómo quiere transportarse.

También te puede interesar estas columnas

Porque trabajar menos horas no significa producir menos. Significa producir diferente. Las empresas que han logrado sostener sus resultados con jornadas reducidas son las que dejaron de medir el desempeño por el tiempo que la gente permanece en el negocio y empezaron a medirlo por lo que realmente ocurre en ese tiempo.

Regiones Administrativas y de Planificación, que sin haberse desarrollado plenamente, parecen haberse quedado cortas por muchas razones; entre otras, por la misma centralización administrativa y económica que tiene hoy Colombia.

El departamento necesita una agenda común. Una agenda que incluya las vías rurales, la conectividad, el desarrollo agropecuario y la agroindustria, el turismo, la educación superior, el empleo, la seguridad, el agua y la competitividad.

El tic tac de la implosión Barretista pareciera estar acercándose al minuto cero, y lo peor de todo es que se ven más precandidatos que propuestas serias y concretas para el departamento, que, tras casi 16 años de gobierno conservador, no ve cambios ni transformaciones de fondo.

Este resultado no es producto de la casualidad. Es consecuencia de un ambiente de mayor confianza para invertir, producir y generar empleo.

El principal problema surgió por las facultades que el gobierno pretendía otorgar a la ANT. Varias disposiciones generaban preocupación porque podían reducir el papel de los jueces dentro de los procesos agrarios.

Le pido a Dios, que me acompañe en esta tarea y que pueda hacer todo de sí, en beneficio de mi país. Y como dicen en la linda tierra que me acogió cuatro años, “arrieros somos y en el camino nos vemos”.

Las medidas cautelares adoptadas por el Consejo de Estado, en el estudio de la demanda contra el decreto mediante el cual se fijó el salario mínimo para el año 2026, solo confirman una cosa: la ligereza que ha caracterizado a este gobierno cuando de sustentar legalmente sus actuaciones se trata.

¿Cómo es posible que, a pesar de contar con presupuestos, políticas y documentos que advierten sobre la importancia de tomar medidas, aún no tengamos campañas bien estructuradas para reducir el consumo de agua?

Hemos sido engañados, por altos estamentos nacionales quienes desconocen y pretenden minimizar las grandes falencias de este “antisistema de salud” fundamentado sobre la intermediación financiera.