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¿Fue gol de Yepes?

La situación política colombiana es un ejemplo claro de cómo el poder puede ser utilizado en beneficio propio en lugar de servir a la comunidad.
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2 Abr 2023 - 12:47 COT por Ecos del Combeima

Es importante recordar que la política es una herramienta para mejorar la vida de las personas y no para enriquecer a unos pocos. Todos los ciudadanos deben tener la tranquilidad de sentirse bien representados, de poder expresar libremente sus inquietudes y reclamos al gobernante sin ser etiquetado o señalado y, deberían  poder acceder a los mismos derechos y beneficios sin importar su origen o posición social. 

La situación política colombiana es un ejemplo claro de cómo el poder puede ser utilizado en beneficio propio en lugar de servir a la comunidad. El nepotismo está a la orden del día y las reformas anunciadas amenazan con acabar lo que costó años construir en medio de un entorno político complejo, de élites, corrupción y violencia. Es necesario retomar el sentido original de la política, en el que se trabaja por el bien común, y buscar nuevas formas de participación ciudadana para lograr una verdadera representación del pueblo.

Esa representación no puede ser la de otorgarle poderes a personas incompetentes como la gran mayoría de congresistas del Pacto Histórico que no tienen formación ni experiencia para ejercer el cargo. Las instituciones deben ser independientes y fuertes para evitar que el presidente apropie poderes extraordinarios que amenacen la democracia, tal y como lo pretende hacer el actual mandario.  Tan desfigurada se encuentra la democracia, que el ciudadano de a pie, no tiene más que expresarse a diario reprochando y haciendo seguimiento permanente a las jugaditas del Congreso, que a todas luces, se ha convertido en garante y facilitador de las políticas vengativas del Gobierno Nacional.

No se explica uno cómo puede haber un apoyo de políticos cuyo partido contiene postulados que representan la antítesis del gobierno mal llamado del Cambio. Es increíble ver cómo son capaces de apalancar al gobierno para que logre iniciar el debate de una nefasta reforma a la salud, que previamente habían repudiado y manifestado no apoyar. Aquí claramente primó el interés particular de esa élite que decide inmolar a uno de sus títeres o, ignora completamente que la ambición y tentación del representante a la Cámara, pudo superar el compromiso con su partido y sus electores.

No sabremos en cuál de las dos posibilidades se encuentra Gerardo Yepes Caro, lo cierto es que su actuación es digna de ser considerada traición y que ante unas próximas elecciones regionales, podrían estar sirviendo en bandeja de plata la victoria a liberales y progresistas.  

Mientras tanto, seguimos viendo con asombro las dinámicas políticas, que evidencian que lo importante es permanecer, para seguir participando de la inmensa torta del presupuesto general de la nación pues, tristemente al final, todos los políticos toman de la misma copa.

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