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El sueño americano

Es urgente que desde nuestra embajada en los Estados Unidos se reclame por el tratamiento a nuestros compatriotas.
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Ecos del Combeima
14 Mayo 2023 - 6:49 COT por Ecos del Combeima

Desde siempre se ha escuchado que quienes viajan a los Estados Unidos con el ánimo de quedarse, lo hacen buscando el tan anhelado “sueño americano”; de hecho, muchos lo han logrado conseguir, ya que en la gran potencia de norte América existe la oportunidad laboral y de vida que aquí les es esquiva. No obstante, vivir de manera legal en USA es todo un desafío, por eso, la ilegalidad es la única opción viable para quienes desean ingresar a toda costa. 

En contraste, la actual situación económica en Latinoamérica ha creado un fenómeno de migración que ha llevado a miles de familias a tomar la decisión de irse a buscar  suerte a Estados Unidos, cruzando la frontera por México, exponiéndose a toda clase de peligros. 

Pero ahora la situación se tornó más compleja, porque si antes lograban entrar a USA, en virtud de lo establecido en el Titulo 42, se les permitía, mediante ciertas condiciones, permanecer allí mientras se definía su situación migratoria. Sin embargo, el Titulo 42 llegó a su fin el 11 de mayo, dándole paso y entrada en vigencia al Título 8, el cual es más severo y establece que quienes ingresen de forma ilegal a Estados Unidos pueden ser arrestados y procesados para una deportación rápida.

Esa es la razón por la que casi de inmediato, están llegando de nuevo a Colombia aviones llenos de personas que fueron capturadas tratando de ingresar de manera irregular a Estados Unidos, familias enteras que perdieron la ilusión de un mejor futuro y a las que el “sueño americano” se les convirtió en toda una pesadilla. 

Toda vez que, no se trata solo de la deportación, sino de las cosas que han tenido que soportar mientras se encuentran bajo la custodia de las autoridades migratorias de los USA; pues según los testimonios de los deportados, son esposados de pies y manos, recluidos en salones sin opción de comida, dormida o de un baño, algo denigrante que constituye una flagrante violación a los derechos humanos. 

Por lo tanto, es urgente que desde nuestra embajada en los Estados Unidos, se reclame por el tratamiento a nuestros compatriotas, que también se le exija a la Organización de Naciones Unidas, un pronunciamiento rápido y vehemente de protección de las personas que están siendo maltratadas y desde luego le corresponde al Gobierno Nacional condolerse de la posición en la que están miles de familias colombianas, desarrollando una política de generación de empleo que les devuelva la esperanza de que salir adelante en su país sí es posible.

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Porque trabajar menos horas no significa producir menos. Significa producir diferente. Las empresas que han logrado sostener sus resultados con jornadas reducidas son las que dejaron de medir el desempeño por el tiempo que la gente permanece en el negocio y empezaron a medirlo por lo que realmente ocurre en ese tiempo.

Regiones Administrativas y de Planificación, que sin haberse desarrollado plenamente, parecen haberse quedado cortas por muchas razones; entre otras, por la misma centralización administrativa y económica que tiene hoy Colombia.

El departamento necesita una agenda común. Una agenda que incluya las vías rurales, la conectividad, el desarrollo agropecuario y la agroindustria, el turismo, la educación superior, el empleo, la seguridad, el agua y la competitividad.

El tic tac de la implosión Barretista pareciera estar acercándose al minuto cero, y lo peor de todo es que se ven más precandidatos que propuestas serias y concretas para el departamento, que, tras casi 16 años de gobierno conservador, no ve cambios ni transformaciones de fondo.

Este resultado no es producto de la casualidad. Es consecuencia de un ambiente de mayor confianza para invertir, producir y generar empleo.

El principal problema surgió por las facultades que el gobierno pretendía otorgar a la ANT. Varias disposiciones generaban preocupación porque podían reducir el papel de los jueces dentro de los procesos agrarios.

Le pido a Dios, que me acompañe en esta tarea y que pueda hacer todo de sí, en beneficio de mi país. Y como dicen en la linda tierra que me acogió cuatro años, “arrieros somos y en el camino nos vemos”.

Las medidas cautelares adoptadas por el Consejo de Estado, en el estudio de la demanda contra el decreto mediante el cual se fijó el salario mínimo para el año 2026, solo confirman una cosa: la ligereza que ha caracterizado a este gobierno cuando de sustentar legalmente sus actuaciones se trata.

¿Cómo es posible que, a pesar de contar con presupuestos, políticas y documentos que advierten sobre la importancia de tomar medidas, aún no tengamos campañas bien estructuradas para reducir el consumo de agua?

Hemos sido engañados, por altos estamentos nacionales quienes desconocen y pretenden minimizar las grandes falencias de este “antisistema de salud” fundamentado sobre la intermediación financiera.