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Conexiones eficientes

Según el DPN, Colombia pierde cerca del 2% de su Producto Interno Bruto por ese bajo desarrollo logístico en los territorios y la pésima movilidad urbana.
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Javier Pérez / Ecos del Combeima
11 Jun 2023 - 9:06 COT por Ecos del Combeima

La movilidad urbana es sin duda el gran desafío territorial, pues además de incidir en la calidad de vida de las personas, impacta directamente sobre la competitividad y productividad de ciudades, regiones y todo un país.

El Consejo Nacional de Política Económica y Social-CONPES, resalta nuevos lineamientos en la Política Nacional de Logística, precisamente enfatizando en el desarrollo de conexiones eficientes y no deficientes, donde en esa famosa ¨Ultima Milla¨ se termina perdiendo todo el esfuerzo realizado con la modernización de la infraestructura vial nacional, al no conectar debidamente los centros poblacionales con los corredores arteriales de cuarta generación y nodos logísticos; como lo es por ejemplo la vía Bogotá-Buenaventura, que a la altura de Ibagué, lo que hace es precisamente dejar de lado la Ciudad Musical con una pésima conexión, cosa que cuando un vehículo de carga ingresa al acceso urbano, debe bajar su velocidad promedio de 50 o 60 km/hora a 10 km/hora. Accesos en mal estado, como lo tiene hoy la ciudad de Ibagué, donde esos mismos vehículos pasan es a velocidad cero, cuando encuentra los grandes trancones, aumentando aún mas los tiempos y costos en su logística, pero también la contaminación urbana por efectos de la desaceleración y quema de combustible.

Según el DPN, Colombia pierde cerca del 2% de su Producto Interno Bruto por ese bajo desarrollo logístico en los territorios y la pésima movilidad urbana. El país pierde más de 28 billones de pesos anuales, y sin embargo no se reacciona, ni se actúa, ni se obliga.  Siendo esta cantidad, más dinero que la misma reforma tributaria, todo sigue igual en materia de conexiones deficientes, y seguirá igual, con tendencia a empeorar, si actuamos como lo está haciendo Ibagué y el Tolima, donde particularmente se tiene una pésima conexión a la troncal nacional y una eterna congestión urbana, producida por un transporte público ineficiente, un parque automotor creciente, y un mal estado de sus vías; ocasionando trancones y siniestros de manera permanente.  Y es que Ibagué aún goza de un Sistema Estratégico de Transporte Público de papel (Conpes), que no se ve ni se siente, goza de cero vías nuevas, mala semaforización, pésima señalización, cero ciclos rutas, y pocos andenes al servicio de la gente y si, al servicio del parqueo vehicular.

Aunque el costo logístico promedio en Colombia está en 13,5%, por debajo del 14,7% de América Latina; sigue aún muy lejos del 8,0% que tiene la OCDE.  Costo logístico que incluye transporte, almacenamiento, atención al cliente y otros ítem, y que hoy en día en Colombia, le representa a una empresa de tamaño nacional cerca del 10% y para una micro empresa, como la gran mayoría, hasta de un 24%.

No es justo entonces, que ciudades como Ibagué sigan conectadas deficientemente a la principal arteria vial nacional, si es que esto le cuesta tanto dinero al país. No es justo entonces, no reclamar con vehemencia al gobierno central, al ministerio o la ANI, para que la conecten como debe ser y como lo resalta el Conpes 4015 donde la nación recibió concepto favorable para realizar un empréstito hasta por 15 millones de dólares para financiar la implementación de esta nueva Política Nacional Logística.

Como no hacer hasta lo imposible, para que la nación construya ese par de kilómetros en doble calzada que falta, para conectar plenamente a Ibagué por la vía al salado, o como no hacerlo para que asuma y construya el tramo desde la variante en doble calzada hasta la Glorieta Mirolindo, conectando también la ciudad con un deprimido que elimine el trancón ocasionado precisamente por el ingreso vehicular proveniente de esa troncal nacional, o  como no terminar el acceso en doble calzada por el sur hasta la Avenida Ferrocarril, conectando de paso,  la Terminal de Transportes de Ibagué. 

El facilismo de aceptar limitaciones técnicas, jurídicas o económicas para no hacerlo, no solicitarlo o no forzarlo, no debería estar en el libreto; pues no es posible que hayan pasado 3 gobernadores desde que se inicio la construcción de esa variante y no se haya podido conectar plenamente una ciudad de 800 mil habitantes, con una actividad económica importante, pero especialmente un centro poblado con graves problemas de movilidad, que fácilmente podrían ser superados, si se logra hacer lo que hace ya una década, debió haberse realizado. 

Si el próximo Gobernador del Tolima o Alcalde de Ibagué, o los dos juntos, logran hacer que esa conexión eficiente se dé; el país ganaría en eficiencia logística y la ciudad de Ibagué en movilidad, pues sería también, el detonante para la construcción de los dos primeros Circuitos Viales que requiere la ciudad para una movilidad plena, sin semáforos y sin restricciones.

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