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Es el tiempo de las mujeres

La inclusión de mujeres en roles de liderazgo político es esencial para crear sociedades más justas e igualitarias.
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9 Oct 2023 - 19:24 COT por Ecos del Combeima
En la búsqueda de un futuro más igualitario y equitativo, la inclusión de mujeres en puestos de liderazgo se ha convertido en un aspecto fundamental de la sociedad moderna. Uno de los ámbitos en los que este cambio se está evidenciando de manera progresiva es en la política y el gobierno. La presencia de mujeres en cargos gubernamentales no solo representa un acto de justicia social, sino que también trae consigo una serie de beneficios que enriquecen la toma de decisiones y fomentan un desarrollo más inclusivo y equitativo en nuestras comunidades.
 
Uno de los principales beneficios de tener mujeres en roles de liderazgo político es la diversificación de perspectivas y enfoques en la toma de decisiones. Las mujeres a menudo tienen experiencias y formas de ver el mundo diferentes a las de sus contrapartes masculinas, lo que les permite abordar los problemas desde ángulos novedosos y considerar soluciones que pueden haberse pasado por alto previamente.
 
Además, la presencia de mujeres en el gobierno puede ayudar a abordar problemas y desafíos específicos que afectan de manera desproporcionada a las mujeres y a otros grupos marginados. Esto puede incluir políticas que aborden la brecha salarial, la violencia de género, la salud reproductiva y otras cuestiones que son fundamentales para la igualdad y la equidad.
 
Estudios también han demostrado que las mujeres en posiciones de liderazgo suelen promover un estilo de liderazgo más colaborativo y empático. Esta inclinación hacia la colaboración fomenta un ambiente donde se valoran las opiniones de todos los miembros del equipo y se busca alcanzar soluciones que beneficien a la sociedad en su conjunto.
 
Adicionalmente, la presencia de mujeres en puestos gubernamentales actúa como un modelo a seguir para las generaciones futuras. Motiva a las niñas y jóvenes a aspirar a cargos de liderazgo y a participar activamente en la toma de decisiones en su comunidad y país.
 
En medio de los desafíos económicos y de empleo que enfrenta la región, se vislumbra una oportunidad sin precedentes en Ibagué y Tolima: contar con mujeres al mando en puestos clave durante el mismo período. Esta coincidencia ofrece un horizonte prometedor para abordar los retos locales y aprovechar plenamente las potencialidades de la zona.
En este escenario, Adriana Magaly Matiz, con una vasta trayectoria política y experiencia como representante a la cámara por Tolima, se destaca como una líder con profundos lazos con su comunidad. Conoce de cerca las fortalezas y debilidades de la región, demostrando un fuerte compromiso y vocación de servicio. Su empatía, su capacidad para resolver situaciones, su liderazgo y su capacidad ejecutiva, la convierten en un líder con las cualidades necesarias para impulsar un cambio significativo. En lo personal, la considero una mujer digna de admirar, a quien le profeso enorme agradecimiento pues, sin conocerme, estuvo atenta a apoyar unas obras sociales en el Tolima cuando toqué a su puerta. Es realmente humana y una trabajadora incansable. 
 
Por otro lado, Johana Aranda, quien ha demostrado su habilidad ejecutiva como secretaria de salud del municipio, ha enfrentado con eficacia la crisis sanitaria desencadenada por la pandemia de COVID-19. Su dedicación y enfoque en la ejecución de programas y políticas, así como en la infraestructura necesaria, la hacen idónea para liderar la ciudad y garantizar su desarrollo económico en diversos aspectos.
 
La colaboración entre ambas líderes, con Adriana como Gobernadora y Johana como alcaldesa, promete un equipo unido y enfocado en el bienestar de la comunidad, dejando de lado diferencias políticas y centrando su atención en la ejecución sabia y efectiva de proyectos que beneficien a la sociedad en su conjunto. Las mujeres, con su capacidad para abordar los desafíos sin dejar que las emociones interfieran, están bien posicionadas para trabajar en equipo y lograr un cambio real.
 
Es imperativo para Ibagué alejarse de divisiones y rivalidades internas, así como de ideologías que promuevan discordia y desunión. La ciudad necesita líderes propositivos que estén alejados de la polarización ideológica que a veces prevalece en el país. Optar por líderes que busquen la unión, el desarrollo y el bienestar de la comunidad es un paso significativo hacia un futuro más próspero y equitativo para todos. Como mujeres, sentiríamos un legítimo orgullo al ser representadas por líderes que demuestren una verdadera dedicación al progreso y la unidad.
 
 Es crucial considerar  que, al votar para el Concejo de la ciudad de Ibagué y para la Asamblea Departamental del Tolima, no lleguen elegidos personajes que se identifiquen con ideologías de izquierda y que apoyen el nefasto gobierno de Gustavo Petro. En la región no se debe caer en el juego de división que pretende implantar el gobierno con discursos de luchas entre clases y promoción de odio. Tanto la alcaldía como la gobernación, requieren un control pero también unas instituciones limpias de sesgo ideológico. Un Concejo Municipal de Ibagué y una Asamblea Departamental del Tolima que se orienten a controlar e impulsar  la región y no en cuerpos de extorsión al gobernador o alcalde de turno, para sacar provecho personal a cambio de aprobaciones.  
 
En conclusión, la inclusión de mujeres en roles de liderazgo político es esencial para crear sociedades más justas e igualitarias. Es el momento de elegir a dos mujeres como gobernadora y alcaldesa y diversificar las perspectivas y enfoques, fomentando un estilo de liderazgo más colaborativo, que sea el promotor un futuro en el que todos en nuestra región podamos prosperar. 
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