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¡Feliz cumpleaños, Ibagué!

Ayer, 14 de octubre, la capital del Tolima cumplió 473 años de historia y aun merece mucho más de lo que tiene.
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Ecos del Combeima
15 Oct 2023 - 7:26 COT por Ecos del Combeima

Desde hace un buen tiempo, para los cumpleaños de Ibagué, he venido  señalando la importancia de regalarle a nuestra ciudad algo que nos hace mucha falta: amor y respeto. Sentido de pertenencia en otras palabras. Año tras año mis deseos continuan intactos porque la necesidad de amar y respetar a esta tierra sigue siendo la misma. 

“Mi raza es pijao de sangre bravía, yo soy tierra firme y quiero cantar. Con tunjos y mohanes, brujas, patasolas, soy un paraíso, y el más musical. Por mis venas corren guitarras, tambores, las flautas y tiples que entonando van. Con el alma alegre de un gran sanjuanero diciéndole a todos yo soy tu ciudad. Canto de ternura que arrulla al Combeima Cantando al Tolima su historia y su paz, Ayer fuiste un pueblo hoy la capital de Colombia eres ciudad musical”. Para los que no lo conocen, este es un aparte del himno de Ibagué escrito por el maestro Jorge Arturo Villegas.

Ojalá todos se aprendieran el himno de Ibagué. En sus letras se encarna el espíritu musical que históricamente a identificado a Ibagué, el alma alegre que se profesa de nuestra gente, nuestras tradiciones y costumbres que nos recuerdan el pueblo que se transformó en la gran capital; la ciudad  que se volvió el punto de convergencia de todos los rincones del Tolima porque aquí todos los municipios tienen a sus embajadores. 

Ayer, 14 de octubre, la capital del Tolima cumplió 473 años de historia y aun merece mucho más de lo que tiene, es allí donde se necesita la grandeza de los que acá vivimos, para que por encima de las diferencias, la voracidad de los intereses personales, los pensamientos ideológicos o políticos, se contribuya para tener una ciudad como la que todos anhelamos.

Por esta razón, el regalo ideal para nuestra ciudad es que cada uno, desde su entorno: su colegio, universidad, su lugar de trabajo o desde su casa; inicie un proceso de cambio dándole lo mejor de sí a Ibagué. No les deleguemos esa responsabilidad exclusivamente a nuestros dirigentes, pues nos corresponde a todos aportar para que algún día agradezcamos por todo lo que tenemos y no nos sigamos quejando por lo que todavía falta.

Alguna vez escuché, que el cariño que se le puede tener a una ciudad surge de haber crecido, luchado y soñado en ese lugar. Mi invitación es a que sigamos creciendo, sigamos luchando y que nunca dejemos de soñar, porque como lo dicen las últimas líneas de nuestro himno: Ibagué soñada eres mi ciudad.

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