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Demisexualidad: así vive las relaciones la quinta orientación sexual

Para la gran mayoría de nosotros la sexualidad de los seres humanos se divide en heterosexualidad, homosexualidad, bisexualidad y asexualidad. Cuatro orientaciones muy definidas y que están relacionadas con la atracción sexual hacia personas del sexo opuesto, hacia personas del mismo sexo, hacia ambos géneros y, en último término, hacia ningún género en la ausencia de atracción sexual por completo.
28 Mayo 2017 - 22:36 COT por Ecos del Combeima

Una serie de etiquetas sociales que, pese a haberse ido ampliando en el imaginario colectivo de las sociedades modernas, no sirven para englobar a todas las tendencias sexuales existentes, como reivindican desde el Demisexuality Resource Center, donde tratan de hacer visible una manera de afrontar la sexualidad poco conocida, pero que sin embargo incluye a más personas de lo que podría parecer, al englobar en su seno a personas aparentemente encuadradas en las sexualidades más conocidas.

Según AVEN, la Red para la Educación y la Visibilidad Asexual, que acuñó el término por primera vez en 2006, el demisexual es una persona incapaz de sentir una atracción sexual a no ser que previamente haya conseguido forjar un profundo vínculo emocional con alguien.

El término demisexual estaría, pues, a mitad de camino entre la sexualidad y la asexualidad, lo que no significa que los demisexuales tengan una sexualidad a medias o incompleta, sino que requieren de esa fuerte conexión emocional para que sus experiencias sexuales sean plenamente satisfactorias.

No sienten atracción sin amor

En general, los demisexuales no sienten atracción por ningún género en concreto, y pueden sentirse atraídos por cualquier ser humano. Sin embargo, cuando forjan ese vínculo emocional con alguien, ya sea a raíz de una amistad especial o enamorándose por completo de una persona, experimentan un deseo carnal que, eso sí, está dirigido únicamente hacia esa persona con la que han logrado conectar a otro nivel.

Así pues, un demisexual, a diferencia del resto de orientaciones sexuales capaces de sentir atracción, no sentirá nunca deseo sexual para con ninguna persona a simple vista como consecuencia de un físico, de una forma de vestir o de una personalidad llamativa. Para que se enciendan sus instintos más primarios deberá verse atraída, con el tiempo, por el interior, la forma en la que esa persona le trata o la conexión que les une en distintos aspectos necesarios para que esta se sienta colmada a nivel espiritual.

Los demis, como se les conoce comunmente, tienen muy distintas visiones sobre la sexualidad, como recoge en sus censos la comunidad AVEN. Alrededor de la mitad de los encuestados que se definieron como demisexuales manifestaron una clara tendencia a la indiferencia en relación al sexo, mientras que el 30% mostró una actitud favorable por el 16 por ciento que aseguró sentir repulsión, tanto a la práctica como a las distintas referencias relacionadas con los actos sexuales.

A pesar de lo que se pudiera pensar, es también común que muchos demisexuales disfruten de actividades sexuales solitarias como la masturbación, y a veces haciendo uso de material pornográfico, imaginándose en las situaciones representadas con las persona deseada.