Pruebas de penetración en los ciberjuegos
Hay buenas lecciones que aprender del fracaso. Especialmente si se trata de poner a prueba tus defensas digitales.La mayoría de las grandes compañías someten regularmente a su personal experto en computación e internet a ejercicios diseñados para evidenciar sus debilidades.
Y es que algunos aspectos del negocio dependen del nivel de preparación de estos para cuando "los chicos malos" llamen a la puerta, lo que suele ocurrir a menudo.Generalmente los ejercicios se conocen como "pruebas de penetración" y los llevan a cabo empresas externas que conocen las numerosas maneras en las que la tecnología informática puede verse comprometida o el personal puede ser engañado para suministrar información corporativa.
Están pensados para imitar las técnicas que usan los atacantes reales y la idea es poner de relieve fallos que puedan ser corregidos y concienciar a los empleados lo cuidadosos que deben ser. Los expertos aseguran que casi todas las empresas que se someten a una "prueba de penetración" no son capaces de superarlas, pero ése es precisamente su propósito.Los juegos de guerra representan un peldaño superior porque los empleados adoptan un papel más activo.
Saben que van a sufrir un ataque y tienen que mostrar cómo responderían."En un juego de guerra estás evaluando la capacidad de alguien para manejar el estrés y la presión", dice Stephanie Daman, jefe ejecutiva del británico Cyber Security Challenge, una competición respaldada por el gobierno y la industria que busca a gente con las habilidades necesarias para ayudar a Reino Unido a vencer a cibercriminales, hacktivistas y terroristas.