Colombia espera que la fiesta del padre, sea la fiesta de la Selección
La Selección Colombia de Fútbol buscará, después de las dos de la tarde, su paso a la siguiente ronda en la Copa América, mientras las familias colombianas están celebrando el Día del Padre, todo bajo estrictas medidas de seguridad para evitar desmanes.
El equipo nacional se mide al de Perú, al que deberá ganarle para asegurar su avance en la Copa, sin depender del resultado del siguiente partido, entre Brasil y Venezuela, el último de la fase de grupos de este torneo que se disputa en Chile.
La jornada es de especial tensión, pues tradicionalmente las celebraciones por el Día del Padre, al igual que en mayo el Día de la Madre, generan altas cifras de violencia intrafamiliar, provocadas por el consumo desmedido de licor.
A estos almuerzos, a los que a veces se les agrega demasiadas copas de licor, en ocasiones se suma el recuerdo de conflictos familiares, lo que desata riñas que generalmente terminan con saldos lamentables.
Si se le suma la tensión que provoca la fiesta deportiva, se podría incurrir en excesos, hecho por el cual las autoridades están en alerta en todo el país, con diversos tipos de medidas.
Una de las más drásticas es la Ley Seca en Cali, que rige durante doce horas, pero también la prohibición a la venta y uso de harina en sitios de alta concentración de hinchas en ciudades como Pereira y Armenia, además de prohibición del parrillero en las motos, en otras ciudades.
El llamado de la Fuerza Pública es a celebrar en paz. La Policía recuerda que se trata de dos fiestas, un homenaje a los padres y otro a la selección, y que estas celebraciones merecen respeto, por lo cual deben hacerse en paz.
La red hospitalaria en el país está atenta, mientras que el despliegue policial es amplio.