El Murillo se vistió de fiesta
Más de 20 mil aficionados colmaron las graderías del renovado 'coloso de la 37'.
No podía ser mejor el regreso del Deportes Tolima a su 'habitad natural', fueron cerca de ocho meses de espera que se vieron recompensados con un agónico triunfo en el tiempo de reposición.
Más de 20 mil aficionados colmaron las graderías del renovado 'coloso de la 37' y se encargaron de que la fiesta del fútbol en Ibagué se vistiera de vinotinto y oro.
Como no se veía quizás desde la final del 2010 precisamente ante el equipo blanco de Manizales, el estadio de los tolimenses lució aborrotado y con la alegría misma como cuando se consigue un campeonato.
Y es que no era para menos, la 'sequía' futbolera que atacó a la 'capital musical' tenía a la parcial vinotinto sedienta de victoria y hambrienta de gloria.