Los retos de la caficultura en Colombia
Este es uno de los sectores más importantes de la economía del país, es por ello que mejorar la productividad y rentabilidad del cultivo; así como expedir una regulación para la eventual exportación de cafés robusta, son algunos de los retos en Colombia para aumentar la competitividad y generar posicionamiento en el mercado internacional.
Al respecto, el excandidato a la Gerencia de la Federación Nacional de Cafeteros, Cesar Augusto Echeverry, hizo hincapié en lo que considera son las fallas más protuberantes de la organización gremial, teniendo en cuenta que a finales de noviembre de 2010, el valor internacional de la libra de café colombiano fue de US$ 2,20 y hoy, casi 13 años después, el precio de una libra exportada es de US$ 2,30. Por ejemplo, una taza de café ha hasta triplicado su valor en las cafeterías de Estados Unidos y Europa.
Es decir, que mientras el producto sube su precio para los consumidores, baja o se mantiene para los productores. Así mismo ha insistido en que se requiere con urgencia Innovar en cinco áreas: social, tecnológica, económica, transformadora y organizacional.
“Tenemos que cambiar de actitud, tenemos que dejar de ser proveedores de materia prima, lo que debemos hacer es una transición para poder llegar con argumentos a los clientes de especialidad, acercarnos a la tasa de café y para eso necesitamos toda una innovación transformativa sectorial, entender que vendemos es una bebida y no kilos de café, por eso necesitamos capacitarnos y trabajar ordenadamente para que tengamos todas las capacidades de procesamiento y transformación del producto”, apuntó.
Por su parte, el expresidente del Congreso de la República, Carlos García Orjuela, señaló que la producción del café “no se trata de competir en cantidad, sino en calidad”.
“Hay que sacarse de la cabeza que ser un gran productor es por generar grandes cantidades de café, hay que producir es calidad. Si uno produce la mejor calidad del mundo y la sabe comercializar, uno es rico. Si uno produce mucho y malo, es pobre, porque si se incrementa la elaboración del café (siembra, limpia, abonado, recolección, almacenamiento, transporte, etc). Hay que apoyar a los caficultores a través de recursos frescos y condonables para tener una nueva plataforma asistida tecnológicamente de nuevo café, porque el esfuerzo finalmente lo han hecho los caficultores y no la Federación”, acotó García Orjuela.
Frente a ello, Echeverry puntualizó en la existencia de unas propuestas enfocadas en buscar cómo hacer innovación transformativa-sectorial y transformativa-territorial; “partiendo del componente social, de la necesidad de que haya un complemento generacional y un mejoramiento tecnológico para que recuperemos la senda del crecimiento, la prosperidad y el progreso (...) Tenemos que agregar valor”, indicó el también ingeniero agrónomo y candidato a PhD en Ciencias Ambientales.
Igualmente, exaltó la importancia del estudio y valoración ecosistémica de la caficultura, priorizando al café como el principal instrumento de reconciliación y de innovación transformativa territorial dadas las mayores posibilidades de progreso y bienestar comunitario; avanzando a través de procesos de innovación abierta y colaborativa en los ámbitos sociales y tecnológicos, validando variedades y procesos para la agregación de calidad a los coproductos cafeteros, que les permitan una efectiva articulación de cadenas internacionales de valor compartido.
También, desarrollando modelos de negocios más inclusivos, equitativos y justos para todos; acordes a las nuevas necesidades y requerimientos de los mercados más especializados y lograr así la sostenibilidad de un mejor Café y una mejor caficultura para el mundo.
También insistió en convertir la Federación en una organización unida, eficiente, austera, objetiva y fuerte.
“Nosotros necesitamos empoderar la Federación desde sus territorios, desde sus bases, y lo que pretendemos es buscar unidad e identidad porque vivimos una erosión generacional y un proceso permanente de deterioro de las condiciones de bienestar, sociales y de la calidad de vida de los productores”, expresó Cesar Echeverry.