Colombia ante el fenómeno de El Niño, “tranquilos pero no confiados”
Colombia cuenta con un sistema eléctrico robusto, que durante años se ha fortalecido gracias a la articulación y el compromiso de todos los actores del sector para garantizar el suministro confiable de energía a los colombianos.
En el marco del panel sobre el Fenómeno de El Niño, el director ejecutivo de la Comisión de Regulación de Energía y Gas, CREG, José Fernando Prada, expresó “estamos tranquilos, pero no confiados”.
Los aprendizajes de fenómenos anteriores han demostrado que se debe hacer seguimiento permanente a las señales y también contar con el compromiso de los agentes del mercado para informar las novedades operativas que se presenten. El Sistema se sigue complementando, según el gerente del Centro Nacional de Despacho de XM, Juan Carlos Morales.
Es así como Colombia actualmente cuenta con 19.929 MW instalados gracias a la entrada al Sistema Interconectado Nacional de las unidades 3 y 4 de Hidroituango y el ciclo combinado de Termocandelaria.
Para 2029 se espera contar con una capacidad de generación adicional de 16,166 MW, para un total de 36.095 MW.
Un cambio en la matriz
La transición energética requiere de una coordinación y articulación sin precedentes. El sector debe movilizarse para superar las brechas y seguir avanzando hacia una red eléctrica segura, resiliente, sostenible y más renovable.
Los principales atributos de la operación del futuro son la suficiencia energética, seguridad, confiabilidad, flexibilidad, capacidad de transporte y el desarrollo de un ecosistema seguro para el acceso y utilización de la información.
Los biocombustibles, la biomasa, la firmeza en el sistema eléctrico y la investigación son factores importantes para apoyar la transición energética.
Con una mirada de la transición energética desde la demanda, el experto chileno Ignacio Santelices plantea que las principales oportunidades son: el etiquetado de eficiencia energética, la inclusión de los indicadores de excelencia operacional de las empresas, sistemas de gestión de energía; la gestión de la demanda, es decir, bajar los consumos cuando es más necesario para flexibilizar el Sistema, maximizar el uso de energías renovables y reducir los costos de operación; y, finalmente, la electrificación del consumo, entendida como la nueva forma de hacer eficiencia energética.
Los tres macro desafíos que plantea la transición energética desde la demanda son: alcanzar niveles más altos de calidad del servicio y aumentar la resiliencia de los sistemas de distribución; transformar de manera sostenible la red: plataforma para conectar, disponer, intercambiar y habilitar un nuevo conjunto de usos, modelos de intercambios y actores asociados a la transición energética y fomentar eficiencia económica del sistema eléctrico completo, acoplando oferta y demanda y sistemas de medición inteligente y tarifas flexibles.
En el panel desafíos de la comercialización, la gerente del Mercado de Energía Mayorista en XM, Cecilia Maya, resaltó que la CREG habilitó el funcionamiento del mecanismo de Derivex, Cámara de Riesgo Central de Contraparte que, busca cubrir la incertidumbre que se vive en periodos críticos y entre cuyos beneficios se destacan el traslado de un costo eficiente en las compras de energía al usuario final, la mitigación del riesgo sistémico, la formación transparente y eficiente de precios, la gestión del riesgo de crédito y la participación de más actores de la economía en mercados anónimos, líquidos y profundos.