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Crecimiento productivo: La mejor alternativa

Si hacemos un análisis del tejido empresarial en la jurisdicción de la Cámara de Comercio de Ibagué nos damos cuenta que nos hemos caracterizado por el enanismo empresarial, la informalidad y el auto empleo. Por: Alberto Montoya, director de la Comisión de Competitividad.
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Alcaldía de Ibagué
22 Abr 2019 - 9:21 COT por Ecos del Combeima

Los retos del departamento del Tolima para salir del ranquin medio-bajo en su nivel de competitividad y productividad, obligatoriamente tiene que estar soportado en la formulación de una estrategia de crecimiento y desarrollo sostenible que se convierta rápidamente en una agenda aplicable para el próximo cuatrienio, no formulando más diagnósticos y planes, por el contrario, una estrategia de reactivación y aplicación de políticas económicas vinculantes y prácticas para fortalecer el sector productivo.

De esa forma se podrá aspirar llegar a los niveles productivos de las regiones óptimas en sistemas eficientes de productividad, debemos entre todos ayudar a construir políticas certeras que vayan de la mano del plan nacional de desarrollo PND. Eligiendo mandatarios que nos muestren ese enfoque de territorio, no más politiqueros, necesitamos personas técnicas, honestas y de experiencia que lleven al Tolima a la eficiencia productiva, la atracción de inversión para la llegada de nuevas empresas y la generación de más y nuevos empleos. Es necesario hacer un esfuerzo compartido entre lo público y lo privado para aumentar el capital fijo en el departamento, incrementando las inversiones que permitan mejorar la productividad. Establecer políticas desde lo público para que los recursos se enfoquen en sectores y productos con mercados finales prósperos, fomentando programas solo basados en el ciclo completo que incluya no solo el acompañamiento en la producción sino hasta el retorno a través de una buena negociación.

Si hacemos un análisis del tejido empresarial en la jurisdicción de la Cámara de Comercio de Ibagué nos damos cuenta que nos hemos caracterizado por el enanismo empresarial, la informalidad y el auto empleo, aquí algunas cifras:

Para el primer semestre de 2018 más del 80% de las casi 25,000 empresas son de personas naturales, del total de esas empresas el 96% son micro o sea 23,573. Tan solo existen 35 empresas grandes., siendo el sector comercio y de servicios el de mayor participación con un 83.9% Algo impensado para una región con grandes aspiraciones económicas. Las líneas de financiación deben estar ligadas a los resultados productivos haciendo estricto acompañamiento desde la formulación de los proyectos y aún más teniendo el Tolima tanta incidencia en el banco agrario. Esto pensando también en el tema de reducción de la informalidad laboral que está asociada directamente a la baja productividad, especialmente en el sector agropecuario el cual está llamado a jalonar la transformación productiva del departamento junto con la economía naranja y el fortalecimiento de la industria.

Los gobernantes locales deben propender políticas claras que permitan el acceso a recursos nacionales e internacionales que incentiven las exportaciones y la especialización productiva, basados en nuevos desarrollos tecnológicos y apoyando la inclusión empresarial en mercados internacionales a través de una política de inclusión permanente en marketing digital como formación integral para los empresarios.

Es pues un buen momento para que el departamento del Tolima tome una decisión de fondo en las políticas de productividad, competitividad e innovación empresarial inclusive particularizando los incentivos tributarios que hagan volver eficiente la tarea de la agencia de promoción de inversión del departamento.

 

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