El hombre de las carreras
El tema al que la gente de su campaña ha querido restarle importancia huele mal, no solo porque derivó en un proceso penal activo contra el hoy candidato sino por las intimidaciones de las que han sido objeto los jueces que conocieron de esa causa y de cuyo origen y autoría poco o nada se conoce.
Lo paradójico es que Hurtado quien ha dicho que su gobierno será implacable frente a la corrupción tiene nubes oscuras que se ciernen sobre sí.
Su eventual elección además de representar un riesgo a la gobernabilidad considerando en qué pueden terminar sus asuntos con la justicia, es también sinónimo de maquinarias y clientelismo, afincados en el décimo piso de la Gobernación del Tolima.
Está claro que por esas latitudes el fin justifica los medios y aunque ya corren, todavía faltan por correr en los ultimos días de contienda caudalosos ríos de dinero para fidelizar líderes comunales y barriales, una particular forma de perseguir el respaldo popular.
Pero si de ética y transparencia hemos de fiarnos para dar un voto de confianza el 27 de octubre, entonces Ibagué debe, como dirían las abuelitas, hacerse una idea desde el desayuno de cómo será el almuerzo, cuando en detalles tan elementales como la construcción de su propuesta de plan de gobierno hay evidentes muestras de plagio que dan cuenta del marcado gusto por la velocidad del candidato.
Lo que los ciudadanos y electores no podemos confundir es eficacia, celeridad y oportunidad con ligereza cuando cada acción debe ser medida cuidadosamente para salvaguardar los limitados recursos del erario, un costo que con el saliente mandatario pagaremos caro.
Aunque el principio de la buena fe debe imperar en todos los casos habría que anotar al margen de todo lo hasta aquí dicho, lo particular que resultó ser el show publicitario y mediático en que quiso convertirse una supuesta amenaza al candidato y que casualmente se hizo pública un día después de conocerse los resultados de la encuesta de intención de voto.
Casualidades muy convenientes que parecieran más una estrategia para ganar notoriedad.
Si bien puede sonar a un lugar común, tomado del trillado discurso de los nueve aspirantes a la Alcaldía de Ibagué, la verdad es que el municipio sí necesita llevar a su gerencia un líder honesto y capaz que garantice un ejercicio responsable, planeado y organizado de la gestión pública.
Así que si no hay nada más allá de su prodigiosa capacidad para memorizar datos como lo demostró en el debate organizado por Ecos del Combeima y de la necesaria recomendación a sus asesores para que en zona de pits le recuerden que hay otras formas de argumentación.
...que pase el siguiente.