Opinión: El alcalde se va, pero no el desempleo, los rolos, los tubos y las ratas...
Se va el alcalde más controversial que haya tenido la ciudad. Un mandatario que peleó con todo el mundo. Atacó a la mayoría de los medios de comunicación, se dedicó a ver por el retrovisor y hasta terminó envuelto en señalamientos misóginos por cuenta de los múltiples despidos de mujeres en su administración, los comentarios machistas en las festividades de la ciudad y el inexplicable exilio del que fue víctima la Virgen de la Alcaldía en su momento.
Pero no solo las mujeres ibaguereñas se quedaron sin empleo en el cuatrienio que termina esta semana. La capital musical se convirtió en el destino de muchos ‘rolos’ que tras quedar desempleados en la ‘Bogotá humana’ de Petro, encontraron un escampadero en la ‘Ibagué con todo el corazón’.
Los empresarios y tenderos se sintieron perseguidos. El gobierno departamental tuvo que irse con sus recursos para otra parte, porque al alcalde no le pareció que ese dinero se invirtiera en Ibagué. Pero en cambio si, se subieron sin compasión los impuestos prediales y de industria y comercio y se endeudó el municipio hasta el tope.
Afortunadamente, como ‘no hay mal que dure cien años’, le llegó la hora de entregar. Eso si, lastimosamente para Ibagué, el alcalde no se lleva consigo todo su trasteo.
Según el Dane la ciudad musical termina este año siendo la segunda del país con mayor desempleo.
Adicionalmente, parece que no fueron suficientes cuatro años para saciar el apetito burocrático del mandatario y el show de despedida ha sido la contratitis in extremis que busca dejar aferrados a sus puestos a muchos de los rolos que desempacaron en nuestra ciudad en 2016.
Y no fue que el burgomaestre no hubiese querido imponer su sucesor, más bien, fue que no pudo. A su candidato a la alcaldía no le alcanzó ni siquiera para ser concejal con el estatuto de la oposición. Se le quemó su amigo y compañero de proceso en la escritura post mortem a la Cámara y su ex secretario de despacho y ahora diputado está en la coalición mayoritaria, lejos, muy lejos de los liberales que lidera su hermano.
Así las cosas, el legado de este cuatrienio no van a ser ni el anunciado tranvía, ni el cable aéreo, ni los escenarios deportivos, ni el acueducto complementario, ni mucho menos el Panóptico.
Los rolos, seguirán en los despachos públicos de nuestra ciudad. Los tubos, o mejor dicho ¿los tubos? ¿Quién sabe dónde están los tubos de la famosa foto en campaña en este momento? ¿Y las ratas? ¿Que pasó con las ratas que se barrieron en el Panóptico en campaña? Es un hecho, las tres obras insignia de esta administración no se hicieron. No se reconstruyeron los escenarios deportivos. No se terminó el acueducto complementario. Y tampoco se terminó el Panóptico. Eso si, se gastó un jurgo de plata en un montaje con motobomba incluida para inaugurar el acueducto complementario (inconcluso) un día antes de que el gerente del Ibal se retirara de su cargo para aspirar a la alcaldía. Se inauguraron de manera pomposa y con deportistas de talla nacional incluidos como el Pibe Valderrama y Caterine Ibargüen unos pocos escenarios deportivos, antes de la elección a la alcaldía. Y en un acto de total mezquindad se inauguró el Panóptico (también inconcluso) con placa conmemorativa y todo, la misma semana en que el Presidente de la República sancionó la Ley de Honores Juan Mario Laserna que precisamente incluye los recursos para su puesta en funcionamiento.
Saque de Banda: ¿los defensores a ultranza de esta alcaldía en las redes sociales también se quedarán desempleados? Lo veremos a partir del primero de enero....