Opinión: Conductores de Uber, ¿idiotas útiles de la plataforma?
Uber vuelve y después de toda la polémica que ha desatado en medios de comunicación y redes sociales, la primera pregunta que nos hacemos todos es ¿porqué volvió Uber?, ¿acaso sintió remordimiento por los 88.000 conductores que se “quedaron sin trabajo” y prefirió cumplir con los requerimientos de la Superintendencia para continuar prestando el servicio? Difícil de creer este argumento, por cuanto actualmente existen más de 10 plataformas adicionales, en las cuales cualquiera de los ex conductores de Uber, podrían encontrar trabajo.
¿Será entonces que Uber sintió remordimiento por los 70.000 millones de pesos que “dejará de percibir el estado colombiano por cuenta del IVA que generaba esta plataforma? Tampoco creo, porque los usuarios se tendrán que seguir transportando diariamente, y si no lo hacen por medio de Uber, lo harán por medio de otra plataforma, o por medio de taxi.
¿Entonces cuáles fueron las razones de Uber?. Para saber la respuesta habrá que preguntarle a sus voceros. Que ojalá y no sigan siendo los conductores, personas que en mi opinión, están siendo utilizadas en medio de esta pelea, pero que a la vuelta de unos pocos años serán tan victimas como lo son los taxistas hoy.
El modelo de negocio de la prestación de servicio público individual, está en una etapa de transición, que en una década deberá estar en un punto en el cual, los carros autónomos, es decir sin conductor, estarán sustituyendo a taxis, Uber, Didi, InDrive, etc. Es decir, la competencia no es entre conductores de taxi y conductores de Uber, la competencia real es entre carros con conductor y carros sin conductor. Luego la tal ‘Economia colaborativa’ que hoy defienden algunas plataformas será cosa del pasado cuando los carros autónomos sustituyan a los carros tradicionales, comenzando, obviamente, en el servicio público individual.
En 2018 Uber firmó un acuerdo con la marca Toyota para fabricar carros autónomos. ¿Raro no? ¿Por qué a una empresa que no tiene carros en su modelo de negocio actual, le preocupa su fabricación? Evidentemente en los próximos años la competencia de Uber no será el servicio de taxi tradicional, la verdadera competencia de Uber estará en la tecnología, en compañías como Tesla, que vienen avanzando a pasos agigantados en materia de carros autónomos.
¿Que pasará con los conductores de taxi que hoy están pidiendo que se nivele la cancha con las plataformas? ¿Qué pasará con los conductores de Uber u otras plataformas cuando más adelante pidan que se nivele la cancha con los carros autónomos?
Hoy el argumento de las plataformas es que la calidad del servicio mejoró, que la seguridad se incrementó y que los costos bajaron. En pocos años los argumentos serán los mismos, pero los hoy ‘victimarios’ pasarán a ser víctimas. ¿Futurismo? ¿Ciencia ficción?, no creo. Ya el expresidente de Estado Unidos, Barack Obama expresó: “Los vehículos autónomos tienen el potencial de salvar decenas de miles de vidas cada año”, al defender la necesidad de que este tipo de vehículos entren al mercado norteamericano lo antes posible. Pero no solo en la reducción de la accidentalidad están las ventajas de los carros autónomos; Se calcula una reducción del 50% en el valor de cada desplazamiento para los usuarios, y adicionalmente, cuando se está frente a la posibilidad de sustituir un ser humano por una máquina, se evitan todos los costos salariales y/o prestacionales, así como las posibles demandas que se puedan derivar de cualquier relación contractual entre el conductor y la plataforma.
No nos llamemos a engaños. Acá se pusieron a pelear entre conductores de Uber y conductores de taxis, y al final unos y otros terminarán relegados por cuenta de la tecnología. Unos primero, y otros después. Pero no me extrañaría que los hoy rivales, en menos de una década, terminen aliados peleando frente al mismo enemigo.
Saque de Banda: Al oído de los ponentes del proyecto de ley que va a reglamentar las plataformas: el reto no es solo legislar sobre una situación que debió reglamentarse hace más de 8 años para que no tuviéramos el berenjenal que tenemos hoy. El reto está en además de solucionar la problemática actual, anticiparse a la que tendremos en pocos años cuando se comience a prestar el servicio de transporte público individual a través de carros autónomos...