Una Generación que le apuesta a la igualdad
Con ocasión del día internacional de la mujer, la ONU Mujeres ha lanzado una campaña llamada Generación Igualdad que pretende continuar con la lucha para derribar las barreras que impiden que haya igualdad de género. Declaran lo siguiente: “eliminar la violencia de género, exigimos justicia económica y derechos para todas las personas, autonomía sobre los propios cuerpos, derecho a la salud sexual y reproductiva, y acciones femeninas sobre la justicia climática. Queremos tecnología e innovación para la igualdad de género y liderazgo feminista”
A lo largo de la historia, el activismo femenino ha permitido que hoy gocemos de derechos tan sencillos como administrar nuestros propios bienes, o el derecho a sufragar o ser elegidas. No olvidemos que en 1931 se nos otorgó mediante ley el derecho a recibir nuestro salario sin que mediara un representante legal, que en 1933 nos permitieron administrar parcialmente nuestros bienes, en 1934 nos autorizaron terminar el bachillerato e iniciar una carrera universitaria, en 1954 nos otorgan el derecho al voto y hasta 1957, en la primera elección luego de la dictadura del General Rojas Pinilla, podemos ejercer ese derecho.
Les debemos mucho a las mujeres valientes que a lo largo de la historia decidieron enfrentar el miedo y pelear por nuestros derechos. Se habla que desde el Siglo V A.C se tuvo el primer registro de activismo femenino por medio de una huelga sexual descrita en LIsitratia de Aristoteles, luego en el año 370, Hipatia de Alejandría, una matemática y astrologa brillante, quien fue brutalmente asesinada por los cristianos y a quien los movimientos feministas califican como una de las primeras mujeres liberadas, incluso sexualmente. Luego vino la Revolución Francesa, el Movimiento Obrero, la proclamación del día internacional de la mujer en el marco de las II Conferencia de derechos de la mujer, en 1911 el derecho al voto, el incendio de la fábrica de camisas donde mueren 123 mujeres encerradas y desde ahí, una movilización mundial para que las mujeres tengamos los derechos que gozamos hoy la mayoría. En el 2011 se crea la ONU Mujeres, que empieza a trabajar en programas a nivel mundial en procura de garantizar un acceso a mejores condiciones de vida para las mujeres alrededor del mundo. No olvidemos que también hemos tenido grandes líderes que le han apostado a la libertad y han puestos sus recursos y hasta su vida para que hoy seamos libres. La lucha continua en muchos países del medio oriente y África, pero sin lugar a dudas hemos tenido un avance significativo en los últimos 40 años a nivel mundial. La tarea no se ha completado. Aún siguen habiendo brechas y no existe un país que haya logrado la paridad de género, y no por que los hombres y mujeres seamos iguales, sino porque las oportunidades y el ejercicio de los derechos no puede depender del sexo. Según estudios de Mckinsey, si las mujeres participaran de manera paritaria en la economía, el PIB Global crecería un 25% para el 2025. Sin duda, cada vez que ganamos participación, la sociedad mejora. Nosotras tenemos una gran capacidad de escucha, una orientación hacia el detalle y una capacidad de liderazgo, sensibilidad, que sin duda se traduce en bienestar para la sociedad.
A lo largo de la historia, de los 900 premios Nobel que se han entregado, solo 53 los han ganado mujeres, a nivel mundial, los parlamentos están compuestos en un 24% por mujeres; para el caso Colombiano tenemos una participación del 19% y es de resaltar que en las elecciones del 2018 el porcentaje de mujeres candidatos llegó a ser del 34%. Solo el 24% de los periodistas más leídos, seguidos o escuchados, son mujeres y si hablamos de posiciones de dirección ejecutiva, el porcentaje de mujeres es del 7%. En el campo del entretenimiento, en los 92 años que se llevan entregando los premios Oscar, solo 5 mujeres han sido nominadas a Mejor Director y solo una ha ganado el aclamado premio y frente a los protagonistas, luego de hacer un análisis en 11 países, se llegó a la conclusión que solo el 23% han sido mujeres.
En el Tolima tenemos la representación de dos mujeres valientes y tenaces como lo son la Representante a la Cámara Adriana Magaly Matiz y la Senadora Ana Paola Agudelo. El gabinete de nuestro Gobernador Ricardo Orozco, está conformado en un 60% por mujeres y con la creación de la Secretaria de la mujer en la anterior administración, se abren caminos hacia lograr la igualdad y mejorar la calidad de vida de las mujeres de nuestra región. Es muy positivo que nuestra administración departamental tenga de manera prioritaria la protección de nuestros derechos y la generación de oportunidades para nuestro desarrollo.
Antonio Guterres, Secretario General de las Naciones Unidas, en el Día Internacional de la mujer en 2017, expresó que “el aumento de la proporción de mujeres en las instituciones públicas hace que estas sean más representativas, aumenta la innovación, mejora la adopción de decisiones y beneficia a sociedades enteras”. Según Mckinsey la participación de las mujeres en la administración pública, y en los roles de liderazgo tiene relación directa con mayor desarrollo económico e igualdad de género. En la medida en que nuestra participación crece, tenemos sociedades más justas y más productivas.
Quiero invitarlos a soñar con el siguiente texto de la página de ONU Mujeres, que nos invita a reflexionar frente al futuro que queremos: “Imagine un mundo en el que todas las personas disfruten de los mismos derechos y oportunidades, en el que las mujeres y las niñas no teman caminar hasta su casa por la noche, y en el que los hombres y niños no se vean atrapados en masculinidades opresivas. En ese mundo, la igualdad de género sería lo normal. Mujeres y hombres recibirían idéntico salario por un trabajo de igual valor y compartirían las tareas de cuidados en el hogar.
Imagine que la igualdad también llegara a las y los líderes políticos, Los órganos de decisión de las empresas y las fábricas. Las mujeres participarían en pie de igualdad en las decisiones que afectan a su vida, su cuerpo, las políticas y el entorno en el que viven, desde las aldeas hasta las ciudades.”
Podemos iniciar con pequeñas acciones que seguro impactaran nuestro entorno. Entre las acciones que describe la ONU Mujeres, destaco las de compartir el cuidado, que se refiere a compartir el cuidado de los hijos con sus padres, así como la responsabilidad del hogar, ya que va a contribuir a generar descanso y mayores posibilidades de desarrollo académico, profesional y de ocio para nosotras; en segundo lugar, denunciar cualquier acto de sexismo y acoso; no podemos acostumbrarnos, ni ver como cultural estos actos reprochables, en tercer lugar, debemos continuar exigiendo una cultura de igualdad en el trabajo, pues es sabido que en las zonas urbanas, los hombres ganan en promedio un 17% más que las mujeres y en las zonas rurales llega a ser un 45% la diferencia. También nos insta a ejercer nuestros derechos políticos, pues es muy alta la abstención y sigue siendo baja la participación de candidatas en las elecciones. Paso seguido nos sugieren comprar con responsabilidad y así disminuir el impacto en el medio ambiente, pues ya este probado que ante una catástrofe natural, los niños y las mujeres son más vulnerables a sufrir abusos y finalmente, enseñar a las niñas que son valiosas e inteligentes, junto con respetar la decisiones de las demás personas, pues cuando actuamos bajo el respeto por la diferencia, generamos redes de apoyo y solidaridad.
Hoy en el mundo siguen existiendo países que reprimen y los derechos de las mujeres amparados en la religión y la costumbre, líderes como Malala, que luchan a pesar de correr peligro sus vidas, trabajan por hacer que las niñas accedan a la educación, en un régimen Talibán que no les permite tener ningún derecho. Existen muchas activistas a quienes debería reconocer y nombrar, pero no me alcanzaría el espacio que me otorgan en esta columna, lo que sí puedo decirles es que cada una lleva una líder dentro, capaz de hacer que las cosas pasen, que con el poder de su espíritu puede transformar su entorno y que su valentía, sumado a su autoestima y determinación, la pondrán en una posición de libertad, generando cambios en su entorno y asegurándole a las que nacerán en el futuro, una verdadera generación de igualdad.