Pensemos en colectivo, pensemos en Ibagué
Los que son o han sido deportistas, junto con sus familias, saben lo difícil que es trasegar por el camino del deporte competitivo en el país. Generalmente, gran parte de los gastos asociados a la práctica deportiva de alto rendimiento son asumidos por los mismos competidores, pues rara vez, encuentran eco en entidades estatales que les brinden un apoyo económico constante y significativo.
También hace más compleja la situación, que no existen lugares idóneos para que realicen sus entrenamientos; en la mayoría de municipios colombianos no se cuenta con escenarios deportivos aptos para que los niños y jóvenes desarrollen sus habilidades y destrezas, o en el peor de los casos, lo que han tenido que vivir los deportistas ibaguereños, que ni siquiera tienen donde practicarlos.
Por eso es que no tiene explicación la actitud de muchos en la ciudad, que motivados por mezquinos intereses politiqueros, desean que ésta administración no pueda sacar adelante el propósito de los escenarios deportivos. Ahí me pregunto: ¿por qué politizar los sueños y las necesidades de la gente?, ¿es sensato querer sacar réditos políticos, truncando las esperanzas de nuestros deportistas?; ¿acaso no se entiende que, si a la administración de Andrés Hurtado le va mal, nos va mal a todos?
Traigo esto a colación, porque sobre la licitación de la construcción del Coliseo Mayor se han generado todo tipo de especulaciones, tanto así, que desde ciertos sectores solicitaron que se llevaran el dinero para que fuese el Ministerio quien realizara la contratación, como si dilatar el proceso nos beneficiara.
Por fortuna, después de varios meses de realizar mesas técnicas de revisión entre el Ministerio del Deporte, el Imdri y la Alcaldíaa de Ibagué, el Gobierno Nacional dio el aval para la publicación del proyecto de pliego de condiciones para la construcción y adecuación del Coliseo Mayor de Ibaguéé, por un valor de $ 43.917 millones y un plazo de ejecuciónn de 14 meses.
El Coliseo Mayor tendrá capacidad para albergar 6.500 personas, con la posibilidad de adaptarse a diferentes usos, ya sean deportivos como el baloncesto, voleibol, futbol sala o como los que tengan connotación artística. A su vez, en los próximos meses saldrán los procesos licitatorios de la pista de BMX, Tejodrómo, complejo de raquetas y piscinas olímpicas de la calle 42; y en espera, que la gobernación haga lo propio con el complejo acuático del parque deportivo y el coliseo menor.
No se trata simplemente de obras de concreto, ni de lo cuantioso de los recursos, ni mucho menos de partidos o movimientos políticos, estamos hablando de lugares emblemáticos que representarán el futuro de niños y jóvenes que en el deporte depositarán sus anhelos e ilusiones para convertirlos en su proyecto de vida, una vida que estará forjada en disciplina, carácter y que los alejará de todo lo malo que arroja esta sociedad.
Es justo que pensemos en colectivo, no me cansaré de repetirlo, en Ibagué hemos tenido que aplazar constantemente las oportunidades de desarrollo por la desidia administrativa y la corrupción, no le sumemos una causa más por cuenta de las fracturas que generan los odios y las pasiones políticas; la ciudad debe ser nuestro común denominador.