¿Estamos preparando la casa para el turismo?
Hace algunos días, época en la que muchas personas planean sus vacaciones, me tomó por sorpresa leer un artículo que titulaba “40 lugares para conocer en Colombia en el 2021”, y no encontrar ni un solo destino del departamento del Tolima me causó una enorme tristeza.
En los recientes Premios Nacionales de Turismo, donde tampoco apareció el nombre de nuestro departamento, Flavia Santoro, presidente de ProColombia, afirmó que la meta de dicha entidad es hacer del turismo el nuevo petróleo de Colombia y una de las industrias clave para la reactivación económica.
A pesar de ser uno de los sectores más golpeados por la pandemia, se estima además, que es uno de los eslabones estratégicos para la economía nacional en la próxima década. Recordemos que en el 2019 arribaron al país más de 4 millones y medio de turistas extranjeros y el crecimiento en seis años del PIB del turismo fue superior al 20%.
No obstante, genera un poco de frustración escuchar hablar de turismo y no encontrar por ninguna parte a Ibagué, Prado, Murillo, Honda, Falan, Mariquita o Ambalema, algunos de los municipios de nuestro departamento con historia y riqueza natural “abundante” para ofrecer a los turistas.
Vemos cómo algunos destinos nacionales se han hecho famosos por medio de atractivos que nosotros también tenemos: represas, cascadas, termales, ríos, miradores en cañones, vista a nevados y paisajes colmados de naturaleza.
Si en la actualidad visitamos Murillo, encontramos un municipio con una exuberante belleza, pero sin vías terciarias en buen estado para acceder a lugares extraordinarios y con una oferta gastronómica nula, siendo este último aspecto un factor determinante para el turista. Tampoco existe el fomento de empresas turísticas especializadas para ofrecer planes de calidad, que cuenten la historia del Nevado, el rastro de la avalancha de Armero, tal como lo ha hecho el Hiroshima.
No es un secreto que el fomento del turismo ha sido incipiente por parte de las diferentes administraciones que han pasado por el departamento en su historia. Pero el futuro depende de lo que hagamos hoy por la infraestructura y la prestación de servicios especializados en turismo.
En el Tolima necesitamos organizar la casa con inversión en vías, embellecimiento de municipios, fortalecimiento de la gastronomía local y apoyo a la prestación de servicios profesionales de turismo y hotelería para que los atractivos naturales sean valorados por un turista que quiere escuchar una buena historia y sentirse cómodo en sus vacaciones.
La promoción es necesaria, pero primero organicemos la casa, para que el turista vuelva y nos recomiende.