A paso de tortuga
La llegada a cuenta gotas de las vacunas, la lenta distribución, los problemas de priorización para algunas regiones y las complicaciones de las IPS, son algunas de las causas que complican el panorama de vacunación y compromete la meta trazada por el presidente Iván Duque de inmunizar al 75% de la población para finales del año 2021.
Esta lúgubre situación desnuda una realidad inocultable sobre la improvisación en todo el proceso, las mentiras y la incapacidad de gestión y trabajo en lo que rodea el proceso de vacunación que en comparación con otros países va relegado.
De acuerdo a los presupuestos de inoculación se deberían estar aplicando en promedio cien mil vacunas diarias y apenas se aplican treinta mil, lo que aleja la posibilidad de cumplir la meta de un millón de vacunados para el 17 de marzo próximo.
Como ciudadano espero fervientemente que se puedan alcanzar las cifras ideales de vacunación diaria y lograr para fin de año la vacunación de 35 millones de colombianos. Cada día que pasa con bajo número de vacunados implica el aumento en riesgo de muerte, de enfermedad grave, esto con respecto a la salud, pero también agudiza la reactivación económica que a la par de la pandemia ha generado una crisis social que se refleja en el alto número de personas desempleadas, de negocios y establecimientos comerciales cerrados y de una economía débil con tendencia a la baja y con cero en políticas económicas que beneficien en serio.
Abonar los esfuerzos y la velocidad en vacunación que se ha registrado en Ibagué y el Tolima, a pesar de la llegada de pocos biológicos y en diferentes etapas y con demoras, como en el caso de las vacunas que tuvieron que esperar un par de días por la variación de temperatura, hecho que no arruinó las dosis que ya fueron aplicadas. Ya los gruesos de los trabajadores de la salud han sido vacunados y se inicia con los mayores de 80 años de forma masiva.