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Vacúnese

Se sabe que la gran mayoría de la población resultaría contagiada y la suerte de no ser ese 3% que se muere, hasta hoy es una anécdota que muchos podemos contar. Por: Carolina Toro.
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Ecos del Combeima
13 Abr 2021 - 8:15 COT por Ecos del Combeima

Su libertad de vacunarse hace la diferencia entre la vida o la muerte. El riesgo que implica la libertad de elegir vacunarse o no, es el nuevo problema al que se están enfrentando nuestros gobiernos. Mientras unos estamos haciendo filas para lograr la anhelada vacuna para los nuestros, otros se niegan a vacunarse alegando en primera instancia la libertad de elegir. Si bien es cierto, nuestro ordenamiento jurídico nos permite elegir, siendo una manifestación hermosa de nuestra democracia, quienes hemos sufrido los impactos económicos de la pandemia y hemos comprobado la existencia del virus al ver morir algunos amigos o conocidos, no podemos callar y no intentar influenciar a quienes se niegan a vacunar. Los motivos no solamente radican en los catastróficos efectos en la vida de quienes ha tocado el virus, sino que existen muchos más motivos que seguramente se desconocen. Si usted es de los que piensan que pueden inyectarle un chip con la vacuna, que la vacuna no ha sido lo suficientemente probada, que los efectos secundarios pueden producirle la muerte, que es pecado hacerlo porque en su iglesia, el pastor así lo dice, o que se puede obviar si sube sus defensas o el famoso dióxido de cloro le evitará contagiarse, tiene toda la razón en creer que así puede ser, pues infortunadamente el origen de toda esa información en gran parte proviene de redes sociales que no tienen sustento científico. Ya hemos visto que grandes líderes mundiales, como el Dalái Lama, se han vacunado y siguen vivos, si conoce a algún adulto mayor que ya lo haya hecho, podrá comprobar las bondades de la vacuna. Acuda a fuentes idóneas, como la misma OMS, revistas científicas y personas como el Doctor Anthony Fauci, quien es el director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas en los Estados Unidos, con 45 títulos de doctorado honoríficos, asesor de varios presidentes en su país, considerado experto en enfermedades infecciosas, es un científico reconocido y citado en innumerables revistas e investigaciones científicas,   pionero en las investigaciones sobre VIH, tiene actualmente 80 años y ya se vacunó. Fauci lidera la campaña de información frente a la vacuna, logrando convencer a muchos con información real sobre la conveniencia de vacunarse. El doctor Fauci explica que la vacuna  no es producto de una investigación reciente porque llevan 10 años estudiando la enfermedad SARS que la origina un virus de la misma familia que la del Coronavirus, así que los científicos no empezaron de cero, también hay que saber que por ejemplo, una de las vacunas fue probada en 90.000 voluntarios, que representan casi el triple de las pruebas que suelen hacerse cuando se crea una vacuna; en esta oportunidad hubo financiación global a los estudios que adelantaron su creación, lo cual no ha sido una constante, pues no ha habido un impacto similar en nuestra historia reciente que significó la unión mundial y la financiación acelerada de las investigaciones. El doctor Fauci afirmaba que era más probable que nos caiga un rayo a que la vacuna produzca la muerte. La vacuna no contiene el virus vivo, razón por la cual no se puede uno contagiar por el hecho de vacunarse. Si comparamos la probabilidad de enfermar por la vacuna frente al 3% que se muere si resulta positivo para Coronavirus, vacunarse sigue siendo la mejor opción.  Si no le convence el tema de la probabilidad, piense que si no se vacuna tendrá que seguir usando mascarilla por muchos años, probablemente el resto de su vida, pues los expertos en estos asuntos afirman que el virus puede tardar 200 años en desaparecer. También tenga en cuenta que debe permanecer aislado. Si esto tampoco lo convence y usted es de los que disfruta de viajar, será un problema para usted no estar vacunado, y no porque importe que usted decida correr el riesgo de morirse, sino porque si se contagia puede contagiar a otras personas. Las cifras de muertes son enormes, las tragedias familiares que han ocurrido por la muerte de los proveedores de los hogares, los eventos de maltrato y abuso a niños y mujeres ocurridos durante los aislamientos, necesarios para preparar las UCI, deberían ser otro motivo para vacunarse, pero no hacerlo sigue siendo su elección, elección viciada por el desconocimiento o desinformación.  Finalmente, si cree que a través de la vacuna nos controlan y sabrían todo de nosotros, esto ya ocurre hace mucho tiempo. Hoy en día existen muchas fuentes de información nuestra y mientras esté en la nube, cualquier cosa se puede saber si la autoridad competente lo autoriza. Así que esto no debería asustarlo. Vacunarse es un acto de amor en honor a todos los que han perdido la batalla bien sea porque estuvieron en la primera línea o porque resultaron contagiados por otro que no se cuidó o tuvieron que exponerse para lograr sobrevivir económicamente. 

Se sabe que la gran mayoría de la población resultaría contagiada y la suerte de no ser ese 3% que se muere, hasta hoy es una anécdota que muchos podemos contar. Por los que no pudieron contarlo, por sus familias, por el dolor que nos ha traído esta pandemia en los diferentes ámbitos, lo invito a reflexionar, a informarse por medio de fuentes idóneas y a creer y confiar que la vida de muchos puede continuar y muchos pueden volver a empezar si se mantienen sanos; usted hace parte de esa solución. Ser empático es más que ponerse en los zapatos de otro, también implica actuar y dejar los miedos de un lado. Al final, morirse por Coronavirus es un riesgo que tendremos que seguir corriendo si no nos vacunamos. Lo único que genera inmunidad es la vacuna, lo demás aún no está probado. Vacúnese y viva, y de paso, no le niegue esa oportunidad a otro que como yo, estamos esperando tan anhelada inmunidad y la oportunidad de continuar con nuestras vidas y nuestra familia completa.

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