Sólo el show y nada más
La mentira, la desinformación, la calumnia y la injuria, son entre otros, los componentes de una vieja y manida estrategia para desprestigiar, destruir y minar la confianza de la ciudanía frente a quien los gobierna. Se debe ser muy torpe para considerar lo anterior y de manera sistemática iniciar un proceso dedicado a dañar las cosas que se están haciendo bien y tratar de infundir ante la opinión pública escenarios ficticios de hechos ilegales e inmorales.
Y es que a todas luces es esta la maniobra que utiliza un sector político en Ibagué, que cada semana “sorprende” con debates y acusaciones de todo tipo, con denuncias e investigaciones, que más parecen un libreto de alcantarilla, que la demostración de hechos que deberían ser objeto de indagaciones serias. Estas “acusaciones” que se lanzan con total irresponsabilidad, son siempre basadas por su autor, en suposiciones, en chismes, en comentarios y en mentiras, que por sí mismas se caen, como consecuencia lógica de la mala intención y de la desesperación por acabar con quienes en las urnas le ganaron legal y democráticamente.
Con voz fuerte, como de locutor de radio, combinan el show, amenazando con denunciar ante la Fiscalía, Procuraduría, Contraloría, altas cortes y hasta con la ¨Corte Celestial¨, las “denuncias” “contundentes” que tienen para “desenmascarar” a los malos. Cuando en la realidad no son más que aspavientos estriles sin fondo y sin argumentos que al ser revisados por las autoridades son desestimados técnicamente por carecer de todo sustento legal y acervo probatorio real y contundente.
La opinión pública, no es la misma de hace 30 o 50 años, hoy el escrutinio de las ideas y de lo que se dice no se traga entero. La ciudadanía entiende el porqué de las acciones injuriosas que lanzan personajes que no aceptan su derrota, y les carcome que hoy se estén haciendo las cosas bien por Ibagué y el Tolima. La ciudadanía entiende también que es como un tipo de berrinche político basado en mentiras para desprestigiar y hacer daño, además, la ciudadanía entiende y reconoce a quienes están haciendo daño y a quienes trabajan día a día para sacar adelante a la ciudad y el departamento.
¡Menos shows y más trabajo¡