Pasar al contenido principal
Econoticias y Eventos
Opinión
COMPARTIR
Se ha copiado el vínculo

Sólo el show y nada más

Cuando los argumentos se acaban, o simplemente no existen, el único recurso que queda es la violencia, y no solamente la física, también la violencia verbal, que en ocasiones hace más daño que la primera. Por: Andrés Currea.
Imagen
Crédito
Ecos del Combeima
26 Abr 2021 - 8:39 COT por Ecos del Combeima

La mentira, la desinformación, la calumnia y la injuria, son entre otros, los componentes de una vieja y manida estrategia para desprestigiar, destruir y minar la confianza de la ciudanía frente a quien los gobierna. Se debe ser muy torpe para considerar lo anterior y de manera sistemática iniciar un proceso dedicado a dañar las cosas que se están haciendo bien y tratar de infundir ante la opinión pública escenarios ficticios de hechos ilegales e inmorales. 

Y es que a todas luces es esta la maniobra que utiliza un sector político en Ibagué, que cada semana “sorprende” con debates y acusaciones de todo tipo, con denuncias e investigaciones, que más parecen un libreto de alcantarilla, que la demostración de hechos que deberían ser objeto de indagaciones serias. Estas “acusaciones” que se lanzan con total irresponsabilidad, son siempre basadas por su autor, en suposiciones, en chismes, en comentarios y en mentiras, que por sí mismas se caen, como consecuencia lógica de la mala intención y de la desesperación por acabar con quienes en las urnas le ganaron legal y democráticamente. 

Con voz fuerte, como de locutor de radio, combinan el show, amenazando con denunciar ante la Fiscalía, Procuraduría, Contraloría, altas cortes y hasta con la ¨Corte Celestial¨, las “denuncias” “contundentes” que tienen para “desenmascarar” a los malos. Cuando en la realidad no son más que aspavientos estriles sin fondo y sin argumentos que al ser revisados por las autoridades son desestimados técnicamente por carecer de todo sustento legal y acervo probatorio real y contundente. 

La opinión pública, no es la misma de hace 30 o 50 años, hoy el escrutinio de las ideas y de lo que se dice no se traga entero. La ciudadanía entiende el porqué de las acciones injuriosas que lanzan personajes que no aceptan su derrota, y les carcome que hoy se estén haciendo las cosas bien por Ibagué y el Tolima. La ciudadanía entiende también que es como un tipo de berrinche político basado en mentiras para desprestigiar y hacer daño, además, la ciudadanía entiende y reconoce a quienes están haciendo daño y a quienes trabajan día a día para sacar adelante a la ciudad y el departamento. 
¡Menos shows y más trabajo¡

También te puede interesar estas columnas

Entre candidaturas vacías y ciudadanos resignados, la política dejó de ser construcción colectiva para convertirse en espectáculo de bandos enfrentados.

La reciente decisión del Consejo Nacional Electoral de excluir a Iván Cepeda de la consulta del 8 de marzo ha vuelto a desnudar una de las tantas contradicciones del petrismo: las instituciones son válidas solo cuando deciden a su favor.

Más que escoger candidatos, la consulta del 8 de marzo será un termómetro del liderazgo que los colombianos están dispuestos a respaldar en medio de la polarización y la incertidumbre.

Más que repetir “todos son iguales”, el reto ciudadano es informarse, contrastar propuestas y votar con criterio propio como acto de cuidado hacia la sociedad.

De dar voz a las víctimas del conflicto armado, Hollman Morris pasó a dirigir un sistema de medios públicos cuestionado por favorecer la narrativa política del presidente Petro.

Hoy la situación no solo no mejora, sino que se agrava, y la comercialización del arroz se vuelve cada vez más pesada y más injusta para el agricultor tolimense.

Lo divertido es que, en medio de esta contradicción, las “bodegas” de gobierno salen a cobrar la “magnifica” gestión que está generando el resultado tan maravilloso de una tasa de cambio baja.

¡Lo volvió a hacer! El representante a la Cámara, Gerardo Yepes hace méritos para obtener el título de indisciplinado del año al interior del partido Conservador.

¿Cómo es posible que, a pesar de contar con presupuestos, políticas y documentos que advierten sobre la importancia de tomar medidas, aún no tengamos campañas bien estructuradas para reducir el consumo de agua?

Hemos sido engañados, por altos estamentos nacionales quienes desconocen y pretenden minimizar las grandes falencias de este “antisistema de salud” fundamentado sobre la intermediación financiera.