Pasar al contenido principal
Econoticias y Eventos
Opinión
COMPARTIR
Se ha copiado el vínculo

Estalló la ´bomba´ social

Las marchas de las últimas semanas son una expresión inequívoca del descontento de la población por la grave crisis social que atraviesa el país. La injustica, la inequidad, el olvido y el maltrato Estatal, han desbordado cualquier límite de paciencia y resistencia. Por: Andrés Currea.
Imagen
Crédito
Ecos del Combeima
10 Mayo 2021 - 8:16 COT por Ecos del Combeima

Ante los ojos del Gobierno Nacional, explotó la llamada ´bomba´ social, que no es otra cosa que la acumulación de problemas estructurales no resueltos en los sectores poblacionales más vulnerables del país. La falta de políticas sociales claras, reales y permanentes son entre otros factores los causantes del incremento de la pobreza, del abismo en el que cae la clase media y de la crisis que afrontan los habitantes del sector rural, que paradójicamente están aguantando hambre en medio de campos y tierras fértiles para el cultivo de alimentos. 

El camino a la educación es limitado, el acceso de la salud es precario, las oportunidades laborales son muy escasas y los escenarios de recreación, cultura y deporte, son reducidos. Estos factores encierran a los jóvenes a una eterna incertidumbre sobre un futuro desalentador. No en vano los índices de criminalidad aumentan y los jóvenes sin oportunidades de ninguna índole son presa de organizaciones delincuenciales que los reclutan para cometer todo tipo de acciones ilegales.

El actual Gobierno Nacional, poco, muy poco se ha preocupado por garantizar oportunidades a los jóvenes del país y de establecer acciones en mejorar la calidad de vida de los colombianos que viven en la precariedad total. También ha mirado de soslayo al sector rural, a nuestros campesinos que sobreviven en pésimas condiciones y que nunca son escuchados. La tragedia social que atravesamos es muy delicada.

El Gobierno del presidente Iván Duque, que parece no entender la situación del país enfrenta las marchas que exigen lo justo, que reclaman lo justo; con represión y violencia. La fuerza pública con brutalidad desmedida ataca a grupos de personas que están desarmadas, son muchos los muertos, los heridos y desaparecidos que dejan las protestas de los últimos días, y nadie responde, nadie dice nada. El silencio de las autoridades y del Presidente asusta más, genera más descontento y repudio a un Gobierno que no permite que el pueblo soberano reclame lo justo y necesario. 

La indiferencia selectiva del jefe de Estado, exacerba más los ánimos. La noche del sábado Duque, se reunión con un grupo reducido de jóvenes, a quienes por turnos escuchó en tiempos de dos minutos y al término del encuentro no hizo ningún tipo de anuncio concreto y real. Por su parte los jóvenes ante los medios de comunicación mostraron su descontento por el falso diálogo que propuso el mandatario. Este mismo escenario se ha repetido con diferentes sectores.

El país, esa Colombia, profunda y que no es escuchada, no aguanta más. Es claro que, a este Gobierno, le quedó grande gobernar, se ha dedicado a fortalecer las huestes uribistas con burocracia y mermelada. Las cosas pueden empezar a cambiar en el mes de mayo del año entrante cuando a través de la democracia participativa elijamos bien. Reflexionemos cuando estemos en la fila para votar y tomar la mejor decisión pensando en nosotros, nuestras familias y el país.

También te puede interesar estas columnas

Entre candidaturas vacías y ciudadanos resignados, la política dejó de ser construcción colectiva para convertirse en espectáculo de bandos enfrentados.

La reciente decisión del Consejo Nacional Electoral de excluir a Iván Cepeda de la consulta del 8 de marzo ha vuelto a desnudar una de las tantas contradicciones del petrismo: las instituciones son válidas solo cuando deciden a su favor.

Más que escoger candidatos, la consulta del 8 de marzo será un termómetro del liderazgo que los colombianos están dispuestos a respaldar en medio de la polarización y la incertidumbre.

Más que repetir “todos son iguales”, el reto ciudadano es informarse, contrastar propuestas y votar con criterio propio como acto de cuidado hacia la sociedad.

De dar voz a las víctimas del conflicto armado, Hollman Morris pasó a dirigir un sistema de medios públicos cuestionado por favorecer la narrativa política del presidente Petro.

Hoy la situación no solo no mejora, sino que se agrava, y la comercialización del arroz se vuelve cada vez más pesada y más injusta para el agricultor tolimense.

Lo divertido es que, en medio de esta contradicción, las “bodegas” de gobierno salen a cobrar la “magnifica” gestión que está generando el resultado tan maravilloso de una tasa de cambio baja.

¡Lo volvió a hacer! El representante a la Cámara, Gerardo Yepes hace méritos para obtener el título de indisciplinado del año al interior del partido Conservador.

¿Cómo es posible que, a pesar de contar con presupuestos, políticas y documentos que advierten sobre la importancia de tomar medidas, aún no tengamos campañas bien estructuradas para reducir el consumo de agua?

Hemos sido engañados, por altos estamentos nacionales quienes desconocen y pretenden minimizar las grandes falencias de este “antisistema de salud” fundamentado sobre la intermediación financiera.