Parece que la lección no se aprendió
Parece que todo lo que se vivió en el último mes: paros, manifestaciones, bloqueos, billonarias perdidas económicas y muertes, no sirvieron para que muchos aprendieran la lección de pensar en proteger y salvaguardar los derechos que nos benefician a todos.
Hablo puntualmente del Congreso de la República, pues en el presente periodo legislativo hundie-ron dos proyectos que servían de cuota inicial para que los ciudadanos recuperaran la confianza que desde hace un buen tiempo perdieron hacia los miembros que hacen parte de la rama legislati-va del poder público.
El primero, fue el proyecto de ley que buscaba la prohibición del fracking y la explotación de los yacimientos no convencionales en Colombia. Esto se dio en la comisión quinta de la cámara de representantes por 15 votos a favor y 4 en contra. Recordemos que el fracking es una técnica para posibilitar o aumentar la extracción de gas y petróleo del subsuelo y es una de las técnicas de estimulación de pozos en yacimientos de hidrocarburos; que según expertos, genera graves afecta-ciones al medio ambiente.
El otro proyecto de ley que fue hundido por la comisión sexta del Senado, tiene que ver con la ma-trícula cero para la educación superior en todas las universidades públicas del país. Pese a que su hundimiento no afectará lo anunciado por el Presidente gracias a los acuerdos que se hicieron con alcaldías y gobernaciones, lo que se pretendía al volverlo ley, era convertir esta iniciativa en una política pública para que no resultara siendo algo coyuntural o de momento. Un desaire más para la gente.
Lo que si pudieron aprobar, fue la libre designación de los apellidos de los niños, como si eso fuera algo de trascendencia que solucionara alguno de los problemas estructurales que se evidenciaron en este tiempo como razón suficiente para enervar en la gente, ese sentimiento generalizado de incon-formidad.
¿Será que en las altas esferas del poder aún están desconectados de lo que vive la gente y de las suficientes expresiones de cansancio por la forma en la que nos vienen gobernando? Seguimos igual que siempre, a nuestra clase dirigente le corresponde hacer un alto en el camino y con sensa-tez mirar el futuro político por el que están conduciendo al país. Todas las decisiones que se tomen sin contar con el respaldo y anuencia del pueblo, serán castigados en las próximas elecciones con el grave de riesgo de que ese voto protesta nos lleve a poner en riesgo la estabilidad democrática del país.
Parece que la lección no se ha aprendido y espero que esa necedad, no sea un alimento más de la profunda división que existe.