Triste cifra de muertes
La enfermedad no da tregua en el país y el número diario de fallecidos y contagiados aumenta aceleradamente, a un ritmo peligroso y desbordando cualquier tipo de plan de contingencia. Las unidades de cuidados intensivos no tienen capacidad, miles de personas se debaten entre la vida y la muerte esperando un cupo para ser atendidos.
Y mientras el presidente Iván Duque, hace señalamientos, busca culpables y asegura que los miles de muertos en las últimas semanas son por culpa de las manifestaciones, el país se queda sin vacunas, las segundas dosis se están aplicando fuera de los tiempos estipulados por las farmacéuticas, lo que conlleva a una débil inmunización.
El mandatario debe reconocer y responder por la crítica situación sanitaria del país. No puede estar evadiendo su responsabilidad y culpando a diestra y siniestra, cuando el que debe velar por los intereses ciudadanos es él. La responsabilidad legal, social, económica y política es exclusiva de su resorte como jefe de Estado.
Entre otras cosas la lentitud del proceso de vacunación, comparado con otros países de similares condiciones agrava la situación. No es un secreto que Colombia, tardó mucho en iniciar la vacunación, luego de un entramado de mentiras sobre la compra de las vacunas que llegarían en enero. Luego la distribución a los territorios fue lenta e inequitativa, la situación los sobrepasó y no quisieron permitir que los entes territoriales pudieran comprar sus vacunas, centralizaron todo el proceso y fue el principio del caos.
Sin olvidar que, al inicio de la pandemia, Iván Duque, fue testarudo en tomar medidas contundentes para retrasar la llegada del virus. Luego de meses de clamor ciudadano cerró el aeropuerto, lugar de ingreso del covid-19 al país. Cerró el país temprano y lo abrió prematuramente en medio del crecimiento de la enfermedad. Duque, debe ser responsable como lo hizo el primer Ministro británico Boris Johnson, que cuando el Reino Unido superó los 100 mil muertos por covid-19 pidió perdón públicamente y asumió toda la responsabilidad.
Es iluso pensarlo, Duque, no tiene, ni tendrá el talante para asumir sus responsabilidades, su salida es culpar a otros para tapar su incapacidad. Pero la opinión pública no es ciega, y por ello la imagen desfavorable del Presidente es del 80% y no solo por el pésimo manejo de la pandemia, si no por su falta de gobernabilidad. O que lo digan en Providencia, donde montado en cutarimoto prometió recuperar la isla en cien días, luego del desastre causado por el huracán Iota, y han pasado el doble de días y poco, muy poco se ha recuperado.
Como ha sido siempre el Gobierno Duque, fue y es incapaz en cuidar a los ciudadanos, por ello es de manera individual como debemos hacerlo, es nuestra responsabilidad, no tenemos quien responda, no tenemos un Presidente de la gente, no tenemos un líder de verdad.
Iván Duque, sin lugar a equívocos será recordado como el peor presidente que haya tenido Colombia en toda su historia.