Ibagué, destino deporte
El deporte es esencial en la vida del ser humano. Su aporte en materia de salud física y mental son fundamentales. Sumado a la enseñanza de valores como el respeto, la honestidad, el esfuerzo, la perseverancia, la tolerancia a la frustración, la disciplina, entre otros que son necesarios para la formación personal de los individuos.
Hasta hace muy poco el tema deportivo en ibagué era vedado; la debacle que se padeció en el año 2015, tenia truncada la esperanza de cientos de deportistas tolimenses que no tenían los sitios adecuados para practicar cualquier disciplina y la posibilidad, de encontrar en el deporte, una opción real de construcción de su proyecto de vida.
No obstante, de manera inteligente, las administraciones departamental y municipal, además de ir recuperando los escenarios deportivos, han abierto el camino para agregarle un adjetivo mas a la ciudad musical, el de destino deporte. Desde hace un buen tiempo, se han venido gestionando y realizando eventos que además de servir como desagravio y reivindicación, están contribuyendo directamente al desarrollo económico y social de la ciudad y la región.
Actualmente se está desarrollando el mundial de patinaje, trayendo consigo mas de 700 deportistas, con cerca 1500 personas que acompañan sus delegaciones representando 40 países del mundo; un acontecimiento sin precedentes en nuestro Departamento que dinamiza el sector hotelero, gastronómico, comercial, logístico y de servicios, que de acuerdo a las cifras calculadas por Fenalco y la Cámara de Comercio de Ibagué, significaría un ingreso por día de mil millones de pesos por las dos semanas en las que se desarrollarán las competencias.
Sin duda, materializar iniciativas de esta magnitud es una estrategia que arroja resultados positivos en varios frentes; porque mas allá de lo economico, de la oportunidad de visibilizar a Ibagué ante el país y el mundo y devolverle un espacio en el panorama deportivo, el mas indispensable se cumple, el de incentivar y alimentar en los niños y jóvenes, la ilusión de lograr a través del deporte el cumplimiento de sus sueños, metas y objetivos. Esa rentabilidad social no tiene precio.
Así que aplausos de pie para los organizadores del mundial de patinaje, que por donde se le mire, le deja toda clase de beneficios a la ciudad, que de ahora en adelante no solo será musical, sino que también será destino deporte.