Cafeteros sin buen café a la mesa
Recientemente, como anfitrión en Ibagué de una reconocida figura nacional, viví la mala experiencia de que a este distinguido invitado le sirvieran café de greca y con dulce en un reconocido hotel. Sí, ocurrió en la tierra que produce grano de exportación, cuna de grandes baristas y hoy parte del eje cafetero.
Es por esto que quisiera contagiarlos a todos de “pena”. Es cierto que los gobiernos vienen impulsando el sector a través de eventos y concursos y que en algunos hoteles ofrecen un buen café, pero episodios como estos comprueban que no nos hemos tomado en serio el potencial cafetero que tenemos en ninguna de las esferas visibles del departamento.
¿Se imaginan la cara y el comentario de esta personalidad cuando probó el café? Incómodo, claro, pero costoso episodio que un anfitrión no espera de un hotel de categoría que promueve el turismo en Ibagué y sus alrededores. La respuesta no puede ser que el buen café lo encontramos en el festival o las cafeterías ganadoras de los concursos.
Cuando digo costoso es porque su reacción fue supremamente crítica no solo con el hotel sino también con Ibagué y con quienes promueven el departamento como tierra cafetera, argumentado falta de preparación de la ciudad y los gremios.
Ibagué y el Tolima deben hacer honor, no solo al nuevo papel que buscan en el eje cafetero, sino también a una tierra que produce calidad.
Ya decía en algunas columnas anteriores que la casa necesita un poco más de rigor y decisión para aprovechar las oportunidades que se le están presentando. Por eso no podemos seguir improvisando.
En este 2022 la ciudad recibirá a miles de turistas para el Jamming Festival, eventos deportivos, de negocios y de moda. Se requiere implementar planes ambiciosos de “marketing de región” que lleven a la vez a capacitar y estandarizar un modelo de servicio especializado y coherente con lo que estamos ofreciendo. Que de los comités empresariales se generen acciones genuinas para empezar a ejecutar al dia siguiente.
Hagamos que una invitación a un café, en cualquier lugar de la ciudad y el departamento, sea un momento para recordar y no para lamentar.