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El momento azul

Un partido político que no tiene vocación de poder está destinado a desaparecer.
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27 Ene 2022 - 6:48 COT por Ecos del Combeima

Soy conservador, por tradición, identidad, principios, ideología e identidad; lo soy hace mas de 90 años, cuando mi abuelo, Jaime Monroy, inició con un legado que perdura hasta hoy. Lo soy sin fanatismos ni radicalismos. 

He militado en el Partido Conservador Colombiano toda mi vida. He sido desde Del grupo de juventudes que ahora se denomina: Nuevas Generaciones, hasta Presidente del Directorio Departamental Conservador del Tolima, aquél que fue elegido por elección popular; por estas y otras tantas razones, me daba mucha tristeza pertenecer a un partido que desde hacía un buen tiempo había perdido su norte y no proponía nada antes los grandes retos del país; un partido que se había convertido en el apéndice de los gobiernos de turno y que estaba lejos de proteger y batallar por los postulados de Caro y Ospina. 

Cada vez estaba mas de acuerdo con  Alvaro Gomez Hurtado, el verdadero progresista que ha tenido este país, cuando  hace  mas de 30 años decía que había más Conservatismo que Partido Conservador; es que nuestra dirigencia, en los últimos años, solo pensó en el interés personal que producen los apetitos clientelistas y burócraticos, olvidándose de representar el sentimiento de los conservadores de siempre; esos que creen en la familia como núcleo esencial de la sociedad, en el orden y la seguridad, en la propiedad privada, en cuidar y preservar el medio ambiente, en conservar lo bueno para el futuro.

Un partido político que no tiene vocación de poder está destinado a desaparecer, cosa que no calcularon los que tomaban las grandes decisiones del partido en Bogotá; esa fue la razón, por la que muchos conservadores migraron a otros partidos, buscando lo que olvidaron los que han tenido las riendas de nuestra casa. 

Ayer, se realizó la convención conservadora que al unísono reclamó la necesidad  de que el partido tuviera candidato presidencial para las elecciones de Mayo de éste año. Un candidato que recogiera y desempolvara las viejas y desteñidas banderas azules con el propósito de decirle a nuestros compatriotas que desde esta orilla, hay alguien con la capacidad de enfrentar y resolver los grandes problemas de esta sociedad.

Asi que celebro que haya sido David Barguil el ungido, pues se que tiene las condiciones para llevar en sus hombros la responsabilidad de representarnos, porque nos toca hoy mas que nunca, defender los valores de los colombianos, las libertades y derechos que formaron y definen nuestra nación, como lo hizo cuando siendo Senador, creo e impulso hasta su aprobación, la Ley de borrón y cuenta nueva, que en la actualidad, ha beneficiado a mas de nueve millones de personas. 

Será el candidato presidencial más joven de la contienda, lo que augura que con figuras como él, nuestro partido tendrá mas futuro que pasado. ¡Es el Momento Azul!

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