Pasar al contenido principal
Econoticias y Eventos
Opinión
COMPARTIR
Se ha copiado el vínculo

¿Cuál es el mejor candidato presidencial?

Las estrategias se han centrado en tácticas tradicionales de tono, tema bandera y corriente política.
Imagen
Crédito
Suministrada
30 Ene 2022 - 9:21 COT por Ecos del Combeima

No está a la vista. Luego de escuchar los primeros debates presidenciales realizados por algunos medios de comunicación, queda el “sin sabor” de que ésta será una contienda mas de agravios y oportunismos.

Preocupa que no existen propuestas técnicas serias sobre el futuro económico del país, y tampoco, sobre las problemáticas puntuales de las regiones.

Colombia necesita una propuesta clara e integral para mejorar su posición a nivel económico, social y tecnológico en Latinoamérica. El discurso populista - en cuanto a cerrar la economía - es tan nocivo como los Tratados de Libre Comercio mal acordados por Colombia. No es más que una propuesta inviable de un modelo que hoy tiene fuertemente golpeadas a algunas economías como las de Argentina. 

Las estrategias se han centrado en tácticas tradicionales de tono, tema bandera y corriente política. Sin embargo, está demostrado que hablar fuerte, poco o nada le sirve al país. Aunque es evidente la demagogia para abordar la corrupción, no hay una idea clara de cómo evitar la pérdida anual de recursos públicos. Y por más radicales que sean sus posturas de izquierda o derecha, lo único que queda claro es que si un candidato de los extremos se convierte en Presidente, la pobreza, la violencia y la economía se agudizarán en todo el territorio.

El país se compone como estado, como economía y como sociedad de las regiones, pero las generalidades y agravios opacan sus necesidades. No hay contundencia a la fecha de propuestas concretas para combatir: la pobreza extrema en el Chocó, los problemas de agua potable en la Guajira, el foco de narcotráfico en el Putumayo, el desempleo en las cinco ciudades con más personas desocupadas y algunas crisis hospitalarias.

Si Colombia ha crecido en algo es en su capacidad crítica. Por lo  tanto, las ideas poéticas de los extremos ya no emocionan como antes y los discursos autoritarios de éstos, nos hacen creer que podríamos estar frente a gobernantes que ante futuros problemas nos mandarán a trabajar más o vender el carro “sumercé”.

También te puede interesar estas columnas

Entre candidaturas vacías y ciudadanos resignados, la política dejó de ser construcción colectiva para convertirse en espectáculo de bandos enfrentados.

La reciente decisión del Consejo Nacional Electoral de excluir a Iván Cepeda de la consulta del 8 de marzo ha vuelto a desnudar una de las tantas contradicciones del petrismo: las instituciones son válidas solo cuando deciden a su favor.

Más que escoger candidatos, la consulta del 8 de marzo será un termómetro del liderazgo que los colombianos están dispuestos a respaldar en medio de la polarización y la incertidumbre.

Más que repetir “todos son iguales”, el reto ciudadano es informarse, contrastar propuestas y votar con criterio propio como acto de cuidado hacia la sociedad.

De dar voz a las víctimas del conflicto armado, Hollman Morris pasó a dirigir un sistema de medios públicos cuestionado por favorecer la narrativa política del presidente Petro.

Hoy la situación no solo no mejora, sino que se agrava, y la comercialización del arroz se vuelve cada vez más pesada y más injusta para el agricultor tolimense.

Lo divertido es que, en medio de esta contradicción, las “bodegas” de gobierno salen a cobrar la “magnifica” gestión que está generando el resultado tan maravilloso de una tasa de cambio baja.

¡Lo volvió a hacer! El representante a la Cámara, Gerardo Yepes hace méritos para obtener el título de indisciplinado del año al interior del partido Conservador.

¿Cómo es posible que, a pesar de contar con presupuestos, políticas y documentos que advierten sobre la importancia de tomar medidas, aún no tengamos campañas bien estructuradas para reducir el consumo de agua?

Hemos sido engañados, por altos estamentos nacionales quienes desconocen y pretenden minimizar las grandes falencias de este “antisistema de salud” fundamentado sobre la intermediación financiera.